Posts Tagged ‘Libros

15
Oct
18

El año del verano que nunca llegó, William Ospina

Este año es el año. La conmemoración de los 200 años de la publicación Frankenstein, de Mary Shelley. Además de la relectura del clásico (del que por fin me he hecho con una edición decente en inglés, que pudisteis ver aquí). Decidí que también era buen momento para acercarme a El año del verano que nunca llegó, que ahonda sobre el momento de la escritura del libro, la mítica reunión en la villa Diodati.

El-año-del-veranoEl título hace referencia al verano de 1815: un año sin verano en Europa debido a la erupción de un volcán en Indonesia. Una de las condiciones por las que en junio seguía nevando, y que dicho periodo acabara registrando las temperaturas más bajas de un verano en todo el milenio.

No es de extrañar entonces que Byron, Percy Shelley, Claire Clermont, Polidori y Mary se reunieran alrededor de una chimenea y que naciera no sólo Frankenstein sino también la leyenda de el vampiro tal y como la conocemos.

Lo que nos trae Ospina es un poco de todo: tenemos ensayo, ya que conoceremos más en profundidad a los protagonistas (una parte muy interesante dado que algunos de ellos pueden resultar más desconocidos), pero también tenemos autoficción, el relato de la búsqueda de información del propio autor. Por último, algo de ficción al suponer o imaginar algunas de las cosas que ocurrieron en el castillo.

En mi caso, el libro ha ido de más a menos. La parte ensayística del comienzo consiguió captar mi atención, me pareció muy interesante todo lo que cuenta. Sin embargo, a partir de ese momento la narración se me hizo pesada, aburrida, con datos que poco me importaban, hasta llegar a un punto de total sopor.

Soy consciente de que el orden en el que escogemos las lecturas influye mucho en nuestra valoración de lo que leemos a continuación, y que como ya me ocurrió con El gatopardo tras leer La cartuja de Parma, flaco favor iba a hacerle a Ospina ser el último de varios libros de autoficción, en este caso El dolor de los demás, de Miguel Ángel Hernández, Una novela rusa de Carrère y Las posesiones, de Llucia Ramis.

Lo que no esperaba era que este libro, del que tenía unas expectativas muy altas, fuera a decepcionarme tanto, sobre todo cuando el comienzo prometía lo esperado. La sensación perenne de estar leyendo algo que no interesa, que el autor se está desviando de lo que realmente debería contar, que podría haberle sacado mucho más jugo a todo el trabajo que a ciencia cierta hizo para sacar este libro, la rabia al ver que con lo que tenía entre manos podría haber conseguido algo mucho más compacto, solamente si hubiera tenido claro el hilo que debía seguir.

En fin, que aunque El año del verano que nunca llegó tiene partes que se salvan, en general es un libro decepcionante por lo que pudo ser y no es.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La parte ensayística es muy interesante.
Contras
  • El libro se desinfla según vas leyendo.
  • La sensación de que podría haber sido un libro muy interesante y ameno de haber seguido otro hilo conductor.

Namaste.

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24
Sep
18

IMM (56)

A falta de que llegue realmente el otoño y de los nuevos libros que todavía faltan de la rentrée de 2018, os dejo por aquí las últimas incorporaciones veraniegas a mis estanterías:

IMM-ultimo-verano

– Suite francesa, Irene Némirovsky. Tenía pendiente leer a la escritora rusa y no sabía muy bien por cuál empezar. Al final me decidí por este, más extenso que El baile. Edición de Salamandra.

Por orden alfabético, Jorge Herralde. Otro de los Compactos de Anagrama que tenía en mente leer desde hace mucho, pero que se me resistía porque los ejemplares que he ido encontrando estaban todos demasiado magullados. ¿Soy la única que intenta que estén lo mejor posible?

La mujer de blanco, Wilkie Collins. Desde que leí La piedra lunar no he vuelto a este autor, y cuando vi la nueva edición de Navona Ineludibles que han sacado hace poco no me pude resistir.

El asesino tímido, Clara Usón. Una novedad que he ido viendo por las redes sociales y que me ha originado curiosidad. Edita Seix Barral.

– Las benévolas, Jonathan Littell. Con este libro tengo una relación especial: escogí esta misma edición de la biblioteca para que lo leyera mi madre. Ella lo dejó a medias, y siempre, siempre, tuve la sensación de que era yo la que tenía que leerlo. Han pasado muchos años desde aquéllo, y de repente, al girarme en una librería de segunda mano me encuentro este ejemplar. ¿Casualidad?

– Flores de verano, Taniki Hara. Un título que tenía anotado en mi libreta desde hace mucho y que me acabé decidiendo a comprar. Edita Impedimenta.

Los días iguales, de Ana Ribera. La historia de la depresión de Molinos, que ya he leído y de la que os contaré más en breve. Edición Next Door Publishers.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de los libros que os traigo? ¿Habéis tenido alguna vez la sensación de que un libro que no habéis leído os persigue durante mucho tiempo?

Namaste.

08
Ago
18

La primera mano que sostuvo la mía, Maggie O´Farrell

Tras leer la fantástica Tiene que ser aquí, no podía pasar por alto la lectura de otra novela de la misma autora.

En La primera mano que sostuvo la mía O´Farrell narra la historia de dos mujeres: por un lado, Lexie Sinclair, que decide huir de su aburrida vida mudándose a Londres, donde conocerá al editor de una revista que le cambiará para siempre.

La-primera-mano-que-sostuvo-la-míaPor otro, Elina, que acaba de ser madre y está pasando por el periodo de aclimatación en su nueva etapa, mientras que ve cómo Ted, el padre de la criatura, se va a alejando poco a poco de ella.

Lexie en el pasado, Elina en el presente: dos mujeres que paralelamente nos cuentan qué les va sucediendo en distintos ámbitos de la vida. La primera: la búsqueda de trabajo y salir de la incertidumbre que le supone empezar desde el principio en una ciudad nueva en mitad del siglo XX. La segunda, la maternidad y el deterioro de su relación, su reacción a los cambios que ha supuesto tener un bebé en el Londres actual.

El título, poético, se refiere a uno de los temas a los que más recurre O´Farrell: la maternidad. Así, utiliza la situación de una de las protagonistas para reflexionar sobre la posición de la mujer al dar a luz, los miedos, incertidumbres y cambios que supone en la vida de la madre, además de la responsabilidad asumida, la posición del padre y otras cuestiones relacionadas.

Al igual que Tiene que ser aquí, esta novela es una historia sobre personajes, sobre cómo influye sus situaciones y sobre cómo consiguen seguir adelante. Mientras que la primera tenía una sola historia compacta donde los personajes secundarios aportaban detalles e información necesaria para entender la historia principal, en La primera mano que sostuvo la mía básicamente tenemos dos historias fragmentadas con dos personajes principales y con muchos menos secundarios, historias independientes, paralelas en determinados momentos, y unidas, como descubrimos al final.

Precisamente el hecho de que sean dos historias distintas y se nos vayan presentando intercaladas hace que la novela sea menos compacta y más fragmentada. Si en Tiene que ser aquí encontramos una historia redonda, donde todos los capítulos aportan información a la historia principal, la historia de Claudette y Daniel, aquí nos encontramos con dos historias independientes, con personajes propios y situaciones diferentes. Para bien o para mal nos puede ocurrir que nos sentamos menos unidos a ellas.

En general, me ha parecido una historia menos brillante. Además, el tema de la maternidad me ha generado dos sensaciones contrapuestas: por un lado no me atrae demasiado, pero por otro se trata de un tema quizá poco tratado o directamente ignorado en la supuesta literatura seria, que me parece interesante y con muchos vericuetos.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Los temas que van apareciendo en ambas historias.
  • El estilo de O´Farrell.

Contras

  • El tema de la maternidad puede resultar poco interesante.

Gracias a Libros del Asteroide por el envío.

Namaste.

 

23
Jul
18

El dolor de los demás, Miguel Ángel Hernández

El dolor de los demás comienza con una de esas frases que se te enquistan en la piel:

Hace veinte años, una Nochebuena, mi mejor amigo mató a su hermana y se tiró por un barranco.

Página 16

La frase es poderosa por ser contundente. Pero además, lo es porque sabemos que es real, que lo que hay detrás no es ficción: el mejor amigo de Miguel Ángel, Nicolás, mató a su hermana Rosi tras cenar en Nochebuena con su familia. 20 años después Hernández decide investigar un hecho que le marcó tanto como adolescente, y para ello mantendrá conversaciones con las personas que conocieron el caso, revisará las noticias publicadas sobre el suceso y tratará de localizar el expediente, de 1995, antes de que el mundo fuese totalmente informatizado y organizado en Internet.

El-dolordeLa narración se fragmenta en dos partes: de un lado, capítulos en segunda persona del singular, en el tiempo real de 1995. Por otro, la investigación posterior, en primera persona, que incluye las rutinas y actividades del autor mientras va consiguiendo información y va desenterrando sus recuerdos.

Así, desde el punto de vista del chaval sobrepasado por la situación, el autor nos hace partícipes de una situación dura, de la incomprensión y del estado de shock del Miguel Ángel del pasado. Los momentos de incertidumbre y dudas, para después ir comprendiendo la magnitud del caso.

Además, podemos conocer la reflexión sobre los recuerdos que le quedan de ese momento, el presente y su día a día y la inevitable comparación con el chico de 18 años, sus pensamientos, sus ilusiones, y sobre todo la forma de enfrentarse a un suceso brutal y traumático.

Decían en la presentación del libro, a la que tuve la ocasión de asistir, que este libro no se lee, se bebe. Tenían razón. El libro atrapa, desde una doble vertiente: la de la investigación, la de conocer qué sucedió más allá de la primera frase de la historia, pero también de una forma íntima, acercarse a la vida de uno mismo de otra época, al dolor y a la sorpresa, pero también a la nostalgia, la memoria y el pasado. Es interesante porque al conectar al pasado incluye muchos temas y reflexiona sobre su modo de ver la vida, sobre el modo que tenemos en valorar a las personas, sobre lo que nos parece principal y accesorio, sobre cómo el lugar en el que nos encontramos nos hace mirar la realidad con un cristal diferente.

El dolor de los demás es un libro que nos plantea muchas cosas, pero que también nos hace reflexionar, nos pone en la piel del amigo que acaba de escuchar la frase inicial, nos hace pensar en nosotros mismos, en los que nos rodean, en cómo asimilar determinadas cosas:

¿Podemos recordar con cariño a quien ha cometido el peor de los crímenes? ¿Es legítimo hacerlo después de haber comprendido la parte del otro? ¿Podemos amar sin perdonar? ¿Es posible llevar flores a la tumba de un asesino?

Página 295

Hay libros que hablan por sí mismos: palabra que les dedicamos es estéril comparado con un texto poderoso, sugerente e inteligente. Este es un buen ejemplo.

En cada uno de los recuerdos, también, siempre, la mancha de la noche en que sucedió la tragedia, la oscuridad del crimen, como un cuchillo, cortando el flujo de la memoria. Un denso mur de niebla en el que se proyectaban imágenes, como sombras chinescas, mezclándose con lo sucedido, adquiriendo la textura sombría del dolor, la perplejidad del instante en que Nicolás dejó de se rmi amigo y se convirtió en un ser monstruoso.

Página 99

FICHA:

Te gustará si te gusta

  • Las posesiones, Llucía Ramis.

  • Una novela rusa, Emmanuel Carrère.

Pros

  • La fuerza del texto.
  • Cómo se van incluyendo y sugiriendo diversos temas y reflexiones.

Contras

  • El uso de la segunda persona del singular, que aunque es efectivo, a mí no me gusta nada.

Namaste.

12
Jul
18

IMM (55)

A falta de ponerme a escribir reseñas, que se me acumulan y se mezclan con mi desidia motivada por el calor estival, os dejo las incorporaciones en mis estantes correspondientes a los meses de mayo-junio, coincidiendo, entre otras cosas, por la Feria del Libro de Madrid:

IMM-julio-1

El olvido que seremos, Héctor Abad Faciolince. Habéis sido muchos los que me habéis recomendado este libro. De hecho es el que más entusiasmo ha despertado cuando lo publiqué en otras redes sociales. Me parece que lo leeré en breve. Aunque el autor asistió a la Feria, no me lo pude llevar firmado.

Lección de alemán, Siegfried Lem. No pensaba comprar este libro, pero en la caseta de Impedimenta solo hay tentaciones. ¿Me podría haber llevado otro título? Pues sí. Pero este de Lem me llevaba llamando desde que se publicó.

 – Una oración para Boris Davidovich, Danilo Kis. Cuando me acerqué a la caseta de Acantilado, dudé si adquirir este o Salmo 88, al final me decidí, quién sabe por qué, por La oración. ¿Lo habéis leído?

¡Absalón, Absalón! William Faulkner. Tenía una cuenta pendiente con Faulkner, y cuando vi esta edición de Navona Ineludibles pensé que era un buen momento para hacerme con un libro que promete mucho, como otros de Faulkner, con una edición muy cuidada.

Tres maestros (Balzac, Dickens, Dostoievski), Stefan Zweig. ¿Tengo que añadir algo más que Zweig escribiendo sobre Dostoievski?

Eichmann en Jerusalén, Hannah Arendt. Llevaba detrás de este título mucho tiempo. Cuando salí de la exposición de Austchwitz lo tuve en la mano, pero un ejemplar demasiado tocado me acabó decidiendo. De esta vez no pasaba.

IMM-julio-2

A la deriva, Penelope Fitzgerald: la última novela que publica Impedimenta de mi adorada Penelope Fitzgerald no podía faltar en mi estantería, y en cuanto se publicó la estuve buscando. Fue imposible encontrarlo el Día del Libro, pero en otra visita a la librería acabó en mi bolsa.

Classic Horror Tales: no conocía esta recopilación, pero el tacto de la cubierta, lo bonita de la edición me hizo llevármelo.

Frankenstein, Mary Shelley: quería tener una mejor edición que la que tengo (esas espantosas que regalaban con periódicos de tirada nacional), así que ne visita a la librería Iconica vi esa versión que no me puede gustar más. ¡Para disfrutar la relectura!

El dolor de los demás, Miguel Ángel Hernández. Asistí a la presentación de la historia de Hernández, me embriagó lo que contó aún más que la propia sinopsis que ya conocía, y me bebí el libro en un fin de semana. La reseña, en breve.

La desaparición de Josef Mengele, Olivier Guez. ¿Un libro sobre nazis? Shut up and take my money!!

Roberto Bolaño, estrella distante. Javier Fernández y Fanny Marín. Un cómic de una historia de Bolaño… indispensable para cualquier fan del chileno. Envío de Penguin Random House.

02
Abr
18

Al caer la luz, Jay McInerney

Al caer la luz es la historia de un matrimonio en la década de los ochenta en la ciudad de Nueva York. Él, editor. Ella, trabajadora en Bolsa. La vida les sonríe y todo es felicidad. Tienen amor, dinero y amigos, familia y cualquier otra cosa que creen poder necesitar.

De repente, las cosas cambian. Una oportunidad, una chispa, una idea. Quizá la ambición, motivada por el aburrimiento, por la rutina. Quizá el momento que les toca vivir: los volubles años ochenta.

Russell, nuestro editor, decide apostar por sí mismo y huir del camino que llevaba. Corrine, su esposa sabe oler algunos de los animales de la jungla neoyorquina.

– Con el debido respeto -dijo Russell-, los libros no son aparatos de aire acondicionado ni carburadores.

– No desde tu punto de vista.

La mirada de buitre de Melman quedó oculta por una gran nube de humo del puro, y cuando el humo se dispersó, sonreía encantado.

Página 238

Al-caer-la-luzAl caer la luz es una novela curiosa, que describe de manera certera la vida en la Nueva York de los años ochenta. Las oportunidades, la presión y su nueva visión de la vida. A la vez, detalla la relación de un matrimonio aparentemente estable, que comienza a fracturarse de una forma sutil.

Sin embargo también es un libro que puede hacerse pesado y monótono, ya que hacia la mitad del libro la trama se ralentiza, resultando denso y repetitivo. De hecho me planteé primero posponerlo y después abandonarlo. Menos mal que no lo hice.

Continué. Páginas y páginas, capítulos y capítulos, esperando que pasara algo que imaginamos que va a ocurrir. Mientras tanto, tenemos que leer anécdotas, situaciones, circunstancias que van ocupando el espacio que desearíamos que ocupara otra cosa. Y es que no acaba de suceder lo que sabemos que va a suceder. Igual que cuando vemos una tormenta en el horizonte. Vemos las nubes, olemos la humedad, pero por más que abramos el paraguas, no llueve.

Todo esto, habréis imaginado, es buscado. Así es. McInerney mide muy bien los tiempos, consiguiendo que el desarrollo de la trama se detenga para que contraste con el punto álgido de la historia.

Corrie siguió escuchando a la espera del regreso de Russell. Seguro que no sería capaz de aguantar la obra entera, sabiendo lo insensible y cruel que había sido, sabiendo que ella estaba ahí sola, como había temido estar siempre desde la primera vez que su madre, en un incomprensible ataque de rabia, se había internado en la noche.

Página 334

Pero, efectivamente, llegó la lluvia. El olor a humedad, a tierra mojada. La sutileza de darse cuenta que lo anterior, más allá de la lectura previsible que nos enseñaba, había una realidad por debajo que iba a salir al final del libro. Y echando la vista atrás parece uno darse cuenta que todo lo anterior, la sensación de aburrimiento, frustración, monotonía y demás no deja de ser las fases por las que pasa ese matrimonio, cada uno de los años que pasan juntos y las etapas que se van sucediendo.

Así, uno levanta la vista del libro se da cuenta que el autor ha creado un libro curioso, que parecía básico pero que adentra en las sensaciones complejas de un matrimonio, en manejar una relación tras los momentos iniciales cuando todo es nuevo.

No sé muy bien qué es este libro, quizá una novela a dos tiempos, o una historia que sólo apreciarán los lectores pacientes. Quizá no es más que el reflejo de la vida humana, que espera grandes aventuras y después se topa con la rutinaria realidad. Como sea, se trata de una historia que es capaz de mostrarnos una época concreta y a la vez ahonda en las sensaciones de los protagonistas.

FICHA:

Te gustará si te gusta
Pros
  • Cómo nos envuelve en la época que narra.
  • La forma de resolver el final de la historia.
Contras
  • Hacia la mitad el libro se hace monótono.

Namaste.

29
Ene
18

IMM (53)

Os traigo las nuevas incorporaciones a mis estanterías que corresponden al final del año pasado, muchas de las cuales se encontraban a los pies del árbol:

Imm-enero18

Las mujeres en el castillo, Jessica Shattuck: una historia que apareció de repente en mi buzón gracias a los amigos de Libros del Lince. ¡A ver qué tal está!

El fin de la soledad, Benedict Wells: una novela llena de premios que quise leer en cuanto la la vi por redes sociales. La acabo de empezar. Las ediciones con cantos de colores son de Malpaso.

Al caer la luz, Jay McInerney. Otra sorpresa en mi buzón, de un autor del que no he leído nada con anterioridad. Ya lo he terminado así que en breve dejaré por aquí la reseña. Edita Libros del Asteroide.

Taxi, Carlos Zanón (Salamandra): regalazo de Atram de Leer sin prisa. Os dejo su reseña por aquí. Tiene muy buena pinta, a ver si pudiera colar su lectura entre mis lista de pendientes.

Jane Eyre, Charlotte Brontë: uno de los libros que quiero leer en este 2018 en una edición minimalista que me gusta mucho. Un clásico que (lo admito) aún no he leído. Austral Singular haciendo que queramos comprarlos todos

Subsuelo, Marcelo Luján. Del autor leí Moravia, y tras comentar con él la historia tras la publicación de mi reseña, me lo ha enviado. ¡Gracias Marcelo! Tengo muchas ganas de leerlo después de ver tantas opiniones positivas. La edición es de Salto de Página.

La mirada de los peces, Sergio del Molino. Tenía pensado comprarlo, pero no me dio tiempo porque me lo regalaron por Navidad. El autor de La España vacía nos trae un nuevo libro, esta vez publicado por Random House.

Clásicos para la vida, Nuccio Ordine. No conocía este ensayo, pero del mismo autor ya leí La inutilidad de lo inútil y me pareció muy interesante. Libro cortito que me vendrá genial porque no paro de leer tocho tras tocho. Edita Acantilado.

Damas oscuras, varias autoras (Impedimenta). Sin duda alguna si ha habido un libro estrella estas navidades, ha sido este. Objeto de culto, portada preciosa, edición para enmarcar y un contenido que promete mucho. ¡Regalazo!

Muchísimas gracias a las editoriales que me han enviado ejemplares. Y no me olvido de las personas que me regalan libros, aún sabiendo que no es tarea fácil. Sois los mejores.

Nos espera un año lleno de apasionantes lecturas. ¡Al lío, que hay mucho por leer!

Namaste.




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