Posts Tagged ‘Literature

20
Abr
17

IMM (48)

Hoy os traigo las penúltimas incorporaciones a mis estanterías:

IMM48

  • Fuera de quicio, Karen Joy Fowler. Una novela de la que había oído hablar muy bien y que tenía apuntada en mi libreta desde hace mucho tiempo. Ya lo he leído, y no tiene desperdicio. Os hablaré de él en próximas entradas. Edita Malpaso.
  • Tiene que ser aquí, Maggie O´Farrell. Un descubrimiento, una delicia de lectura, el tipo de libro que regalas y aciertas. Tomad nota porque resulta una buena opción para regalar en el Día del Libro, en el Día de la Madre o en cualquier evento que tengáis próximamente. La reseña, aquí.
  • Prosas reunidas, Wislawa Szymborska. Haced como si supiera pronunciar el apellido de la Premio Nobel de Literatura. Y ojo, porque este es uno de esos libros indispensables. Leer las reseñas y opiniones de una autora como ésta resultan absolutamente hipnóticas. Tener ese libro en la mesilla y saber que no te va a fallar es maravilloso. Tengo muchas ganas de enseñaros alguno de sus fragmentos. ¡Y encima la portada es preciosa!
  • La Revolución Rusa, Richard Pipes. Se cumplen 100 años de la Revolución Rusa, y qué mejor forma que conmemorarlo leyendo un libro sobre el tema. Este es un tochazo. Uno de esos libros que si intentabas aseverar que sabías algo del tema, o de cualquier otra cosa, te callan de un golpe.

Desde aquí, muchas gracias Malpaso y a Libros del Asteroide por los envíos.

¿Habéis leído alguno de estos libros? ¿Los recomendáis?

Namaste.

18
Abr
17

El caso Tuláyev, Victor Serge

Hace mucho, mucho tiempo que alguien me habló de este libro. Desconocía al autor, desconocía el título de novela, desconocía su argumento. Simplemente lo anoté y después lo adquirí en la Feria del Libro. Posteriormente tuvo que esperar su turno pero por fin lo he leído.

El-caso-TuláyevEl caso Tuláyev lleva por nombre el del camarada alto cargo del gobierno que un día muere tiroteado en medio de la calle. Quién lo hace y por qué lo hace lo sabemos desde el primer capítulo. Lo que desconocemos es el devenir burocrático de la investigación que dará comienzo cuando se encuentre el cadáver de Tuláyev.

Y es que en El caso Tuláyev narra un conjunto de historias y destinos entrelazados, personajes cómplices que, según el gobierno, han urdido una trama para acabar con la vida de funcionario clave en el poder. En su basta extensión y densidad, conoceremos la vida de todo tipo de personas: humildes oficinistas y leales veteranos, arribistas, sinceros comunistas y viejos teóricos melancólicos del inicio de la revolución. Todos serán detenidos, interrogados y condenados a muerte.

Así, se retratan vidas enteras de una forma pormenorizada, incluso se aporta información suficiente como para protagonizar su propia novela. Su pasado y sus visiones de su vida y del Partido, el cambio de situación conforme pasaron los años, su familia. Para algunos, el mantenimiento de una fe inquebrantable, la resignación ante su sacrificio en beneficio de un interés mayor. En otros, su crítica constante a la situación, un pesimismo alimentado por una basta experiencia viendo desaparecer camaradas.

¡Todo es nuestro!, decía sinceramente en las reuniones públicas del Club de los Ferroviarios y fácilmente hubiera podido decir: ¡Todo es mío!, no sabiendo muy bien dónde terminaba el yo, dónde comenzaba el nosotros. (El yo pertenece al partido; el yo no vale sino por lo que encarna, por el partido, por la nueva colectividad; pero como lo encarna poderosa y conscientemente, el yo, en nombre del nosotros, posee el mundo).

Página 131

Cada capítulo y cada historia conforman una cara de una figura poliédrica basta y compleja, una suerte de red de acusados y de destinos influidos por una investigación cruel y absurda, que pretende concluir consiguiendo la cuadratura del círculo, en la época del Gran Terror soviético.

El estilo de Serge varía según el capítulo. Si los iniciales son más livianos y sencillos, la mitad se transforma en una muestra inmisericorde de nombres y procesos judiciales, pequeña muestra de lo que sufren los persones y de lo que sufrieron los rusos.

El uso de descripciones minuciosas de habitáculos, ropas y paisajes de Serge contrasta con el lenguaje gris y burocrático utilizado para con los personajes, una paradoja en sí misma que consigue acrecentar la sensación de que los personajes viven en una burbuja de perfecta soledad. Aún más, en la soledad obligada del expulsado, bajo la perpetua definición de enemigo de la Patria: la soledad del paria.

Hay momentos de la vida en que se puede esperar todo, incluso en el fondo de la derrota. Vive uno detrás de las rejas de una cárcel y sabe que la revolución llegará, que tiene uno, más allá de las horcas, un mundo delante. El porvenir es inagotable. El porvenir de un solo hombre, agotado, se vuelve el último con cada partida. Casi al final de su viaje, sus apuestas se lo hacían ver bastante claro. Había tomado sus determinaciones hacía mucho tiempo: se sentía disponible.

Página 250

El caso Tuláyev, como muchos otros con temática similar, es uno de esos libros duros y agónicos, que llaman a la pausa y que conviene dejar reposar. Ha sido una lectura muy interesante, uno de esos libros que recomendaré pero de los que me da pena que no sean más conocidos.

Aquí mi pequeño granito de arena para animaros a su lectura. Y si uno de los que me leéis me lo recomendasteis, por favor, comentádmelo para mencionaros (y para deciros: GRACIAS).

Los libros molestos son muy necesarios. Y más en estos momentos convulsos.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los diversos recursos que usa el autor: comenzar con el asesino, el estilo duro y grisáceo pero la misericordia por el dolor de los personajes.
  • El final, redondo para la paradoja soviética.
Contras
  • Demasiados fallos en la edición para mi exigente gusto.

Namaste.

13
Mar
17

Tiene que ser aquí, Maggie O´Farrell

Esta vez empezaré por el final. Porque la clave de esta novela se encuentra en las últimas páginas:

¡Qué diferente podría haber sido todo, qué minúsculas las causas y qué devastadoras las consecuencias!

Página 460

Tiene-que-ser-aquiTouché. Una única frase para dar en el clavo, para concluir la historia. Porque, ¿cómo de distinta habría sido nuestra vida si no hubiéramos tropezado con aquella piedra?, ¿Qué habría pasado si la decisión a tomar hubiera sido distinta?

De todo eso trata Tiene que ser aquí, de Maggie O´Farrell, de la historia de dos personas: Claudette y Daniel, que se conocen por casualidad. Ella, británica, actriz de éxito que huyó del vendaval en el que se convirtió su vida a una casa alejada de todo; él, estadounidense, profesor, recogiendo la urna con las cenizas de un abuelo al que no conoció. Ambos entrelazan la vida que dejaron atrás antes de encontrarse para continuar juntos en una relación estable que desemboca en un matrimonio feliz.

Es casi indescriptible el alivio que siento cuando me toca. Creo que nuestro idioma no tiene una palabra suficientemente generosa que sea capaz de expresar la euforia que me embarga al hundir la cara en su pelo, al zambullirme dentro de su abrigo y apretar su cuerpo contra el mío. ¡Qué redención, recibir amor! Cuando nos aman damos lo mejor de nosotros. No hay nada que pueda sustituirlo.

Página 340

Sin embargo, el pasado sigue ahí. Nos acompaña como una carga o un equipaje. Y de repente, 20 años después, regresa para ponerlo todo patas arriba, para desequilibrar una pareja que parecía sólida.

No me reconozco. Recuerdo que no sabía si estaría cometiendo un gran error (…), si me estaría equivocando. (…) Ahora tengo que dudar de mi buen juicio, dudar de todo, porque es evidente que no tenía la menor idea de la clase de persona que eres en realidad. No sé cómo pude interpretarte tan mal, cómo pude equivocarme de una forma tan espectacular y no ver cómo eres realmente. (…) Pienso en aquel día y me pregunto cómo pude equivocarme tanto.

Página 202

El lector aparece justo cuando la realidad se resquebraja. Así que de lo demás, del pasado y del futuro, irá enterándose a través de lo que cuenten los protagonistas, pero sobre todo, por medio de los secundarios. Saltando siempre en el espacio y en el tiempo para que comprendamos un poco más de dónde vienen y adónde se dirigen Claudette y Daniel.

La prosa de O´Farrell se articula especialmente con la variedad de temas que se tratan a través de ópticas especiales: la visión de un hermano o un niño, un compañero de viaje o un adolescente. Así, los temas van surgiendo y nos ponen de preaviso sobre lo que está por venir, dejando a los protagonistas narrar determinados momentos de sus vidas.

Los saltos temporales son otra de las características fundamentales en esta novela coral. La conciencia del paso del tiempo, del cambio de los personajes, analizar cómo les trata la vida en ese momento y qué ocasionará lo que viene después nos invita a seguir leyendo hasta terminarlo.

En esta ocasión, acabaré por el principio. Porque supe que esta novela era diferente cuando llegué al tercer capítulo.

Había unos números pequeñitos repartidos por el texto, y abajo, al final de la página, en letra tan pequeña que había que entornar los ojos para leerla, aparecían más datos. Notas a pie de página, le dijo su padre que se llamaban cuando se lo preguntó, y le explicó que los números remitían a la información correspondiente. Le entusiasmó este sistema, le parecía una preciosidad que la narración principal fuera por un lado y ahí mismo, al final de cada página, hubiera información complementaria para aclarar todo lo que no se entendía. En ese mismo instante Niall se dijo que su vida necesitaba notas a pie de página y que él mismo las suministraría.

Página 64

Tienes razón, Niall. También yo quiero mi vida con notas al pie de página. Pero mientras la ciencia hace algo al respecto, me basta y me sobra con acercarme a una novela como ésta, que sí las tiene. Una novela de las que embriagan y envuelven, que nos reconcilia con la realidad, no sólo por cómo está escrita, sino por cómo fluye la vida y el tiempo, cómo nos sentimos unidos a los personajes a través de lugares y sentimientos comunes. Una de esas historias con las que suspirar al ver que se termina. Igualito que en la vida.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El uso de los saltos temporales para contar la historia.
  • La variedad de temas que incluye O´Farrell.
Contras
  • Corred a vuestra librería más cercana, ¡hoy sale a la venta!

Namaste.

23
Ene
17

Me llamo Lucy Barton, Elizabeth Strout

Lo que me sucede con muchas novedades es que de tanto verlas por redes sociales, librerías y blogs, acabo queriendo leerlas. En este caso fue Oesido el que me comentó si lo había leído, y ahí pasó a mi libreta.

Al poco tiempo, buscando un libro cortito para empezar, pensé que este era una buena opción.

Hacia-rutas-salvajesMe llamo Lucy Barton es la historia de una hija que está hospitalizada y que durante el tiempo de convalecencia conversará con su madre de muchos temas que jamás habían tratado, donde cobran importancia los recuerdos compartidos de un pasado remoto, donde se acercan la una a la otra tras mucho tiempo separadas y donde reflexionan sobre su vida.

Un planteamiento a priori, interesante, una visión unánime de la crítica. Y sin embargo, no.

Quizá no me ha gustado por una mezcla de sensaciones: en primer lugar, el tufillo descarado de la similitud con Lucia Berlin, pero hecha desde la copia, desde la falta de originalidad. Las copias siempre siempre tratan de parecerse al original pero aunque desde fuera podrían asemejarse cuando uno presta atención no es lo mismo. Eso ocurre aquí: un estilo que trata de llegar pero no lo consigue, una prosa que pretende llegar al fondo del asunto pero que se queda en la superficie.

Después, el horror, esa pátina de reflexión sobre la vida, lo importante del tiempo, que tenemos que aprovechar y todo eso que si está bien hecha me gusta y si está hecha de forma torticera me repatea y me enfada. (Llegando a una cadena de bostezo-enfado-bostezo-crujir de mandíbula). Me recuerda a un mal libro de autoayuda.

Quizá la historia en sí no está mal, pero si añadimos las altas expectativas después comentarios como éste, más la sensación de ver la etiqueta de la tienda de los chinos en cada frase, en cada diálogo (quién no ha tenido la sensación de comparación: esto yo lo he visto pero mejor hecho anteriormente), en cada intento de situación manida, que trata de emocionar al lector pero que se queda en una superficialidad cursi que, sinceramente, no va conmigo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Es corto y no se tarda mucho en leer.
Contras
  • La sensación de copia y superficialidad según vas leyendo.
  • ¡No he anotado NI UNA SOLA FRASE! Eso dice bastante…

Namaste.

21
Nov
16

Instrumental, James Rhodes

Instrumental es uno de esos libros de los que todo el mundo habla de ellos. De repente, con su publicación, las redes se llenaron de comentarios de lectores que lo habían leído o que lo querían leer, una especie de situación febril de euforia de la que me suelo mantener alejada. Mi experiencia con este tipo de historias no suele ser muy buena: muchos de estos fenómenos son un simple resultado de la combinación de dinero, márketing y publicidad.

Hacia-rutas-salvajesDejé pasar el asunto, me alejé del libro, pero aún así de vez en cuando el gusanillo que se suele esconder al fondo, que pasa desapercibido un tiempo pero que de repente se vuelve a manifestar, recordando que no se ha ido de ahí en todo ese tiempo.

Así que al final acabé cayendo en la lectura de este libro, quizá convencida que me venía bien alternarlo con alguno de los tochazos que prometen escalabrarme la cabeza cualquier día de estos cuando se precipiten desde mi mesilla. (Por favor, buscadme un epitafio que no tenga demasiado sarcasmo).

Rhodes es un pianista británico que cuando era un niño de apenas 4 años sufrió abusos sexuales por parte de uno de sus profesores del colegio. A partir de ese momento, con un trauma que no contó a nadie y que no supo gestionar, acabó en una espiral de autodestrucción y culpabilidad que le llevó a experimentar lo más sórdido: drogas, autolesiones, intentos de suicidio.

La música salvó a este tipo e Instrumental es el libro en el que nos cuenta cómo.

Le di a la tecla de reproducción y escuché una pieza de Bach que no conocía, que me llevó a un sitio de tan esplendor, de tal abandono, esperanza, belleza y espacio infinito que fue como rozarle la cara a Dios.

Página 125

Tras 10 años sin acercarse a un piano, Rhodes comenzó a tocar de nuevo y cambió su vida para dedicarse a lo que más le gustaba: interpretar música. Después vino el éxito: conciertos, grabaciones de discos, reportajes en televisión y la publicación de su libro.

La música puede llevar luz a sitios a los que nada más llega.

Página 225

Su modo de ver la música clásica, tan alejado de los estereotipos del género, ha supuesto un acercamiento de personas que no sabían por dónde empezar y que desconfiaban del ambiente propio de una sala de conciertos tradicional.

En este sentido, en Instrumental Rhodes hace lo mismo que en sus conciertos: poner en antecedentes de lo que se va escuchar contando algo de la vida del compositor, sus motivaciones y miedos y después conectarlo con su propia experiencia personal. En este libro es exactamente igual: nos puede contar una situación sórdida y dolorosa, pero antes de cada capítulo nos deja unos cuantos párrafos referidos a una de sus obras clave, no sólo sobre el temperamento del compositor sino de su conexión personal con cada pieza. Cuándo la escuchó, qué le recuerda o qué le transmite.

Es fácil sentirse arrastrado por su entusiasmo, y esto lo hace desde una doble vertiente: de un lado escuchar las obras de las que habla se hace necesario, pero también es inevitable dejar el libro para tratar de procesar tanto dolor que ha tenido que afrontar durante aquéllos espantosos 5 años de abusos y también todas las consecuencias que originó ese horrible hecho.

El espacio no es nada sin tiempo. El tiempo es un parachoques.

Página 52

Instrumental no es un libro de esos que puedes decir que te ha gustado, porque te deja una sensación muy desagradable en la boca del estómago. Pero es como el parachoques: necesario.

FICHA:

Te gustará si te gusta

  • La música clásica, conozcas mucho o poco de ella.

Pros

  • El inicio de cada capítulo, la música que recomienda y el entusiasmo con el que habla de ella.

Contras

  • Al ser una historia autobiográfica, se centra en el contenido más que en el estilo.

Namaste.

05
Ago
13

El gran Gatsby, F. Scott Fitzgerald

El gran Gatbsy era uno de esos libros que se mantienen en la estantería meses. Y años. Intenté leerlo una vez que me sentía animada, pero lo dejé tras la primera página. Tras ver anunciada la versión cinematográfica y debido a mi aversión a enterarme de cualquier cosa que tuviera que ver con la narración, decidí leerlo.

El gran Gatbsy es uno de esos libros que todo el mundo recomienda. Que se sitúa como uno de los indispensables de la literatura norteamericana.

Si contara la trama de la novela podría terminar la reseña en dos líneas. Básicamente es una historia de amor, salpicada por elementos de misterio e intriga (quién y qué hace el enigmático Gastby), con muchas infidelidades y un gran punto de cinismo. Una novela inteligente, que nos deja frases como las que siguen:

It was nine o´clock-almost inmediately afterward I looked at my watch and found it was ten

O esta:

I´m glad it´s a girl. And I hope she´ll be a fool – that´s the best thing can be in this world, a beautiful litlle fool.

Con un inicio fuerte y potente, se pasan volando las primeras páginas. Así, el lector quiere seguir leyendo, conociendo la verdad de ese extraño vecino que hace fiestas llenas de gente al otro lado de la verja del jardín.

Posteriormente, la historia se ralentiza, ganan fuerza los diálogos, los personajes aparecen y desaparecen. Al final, de nuevo, la acción se precipita y todo ocurre en unas pocas páginas.

Sin embargo, a pesar de lo anterior, no me ha parecido esa obra magna de la literatura. Quizá es que me había hecho una idea equivocada de la novela, que tuviera una expectativa muy alta o que esperaba otra cosa, pero lo cierto es que me ha parecido una historia entretenida y sencilla, con ingenio pero para nada brillante. La sensación es, directamente, agria. Como si la novela prometiera más de lo que después acaba ofreciendo, porque nada es realmente tan brillante o tan interesante como se plantea inicialmente, o porque me parece exagerada la clasificación de esta novela como una de las joyas del siglo XX.

¡Otra vez me pasa como con El guardián entre el centeno! ¡La misma sensación! ¡Esa sensación de que no podía ser este libro del que todo el mundo habla maravillas, como si se hubieran equivocado en mi edición! ¡Esa duda conmigo misma por si me había perdido algo mientras lo leía! ¡No, no y no!

¿Que es un libro interesante? Sí. ¿Que tiene ingenio? Vale. Pero de ahí a ensalzar la historia de amor o el estilo de Fitzgerald en sí, como que no.

Esperaba más. Esperaba algo diferente: una trama compleja, o un estilo muy diferente al común (me viene ahora mismo a la mente Nabokov aunque su Lolita no me encantara), y sin embargo se queda en agua de borrajas. Una historia sencilla, con cuatro personajes bien construídos y con un estilo lineal, trabajado pero a fin de cuentas, sencillo, como el de los demás. Mediocre, si queréis. Para mí, indiferente.

En este caso, al contrario de Metafísica de los tubos, sí que recordaré este libro. Como una decepción, como algo que han vendido como oro y no pasa de cobre.

Al final de todo esto me entra una duda: si no tendría que alejarme de la “gran novela norteamericana”. Pero después pienso en Faulkner y se me pasa.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El guardíán entre el centeno, Salinger.
Pros
  • El inicio.
  • Las múltiples frases que indican la inteligencia del autor.
Contras
  • Esperaba más.
  • El final me ha parecido precipitado.

Namaste.




Estoy leyendo…

abril 2017
L M X J V S D
« Mar    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 619 seguidores

Dirección de contacto

Si quieres ponerte en contacto conmigo, puedes escribirme:

Sígueme en Twitter

¡Sígueme en Twitter!

¡Mis Tweets!

Categorías

Archivos