Posts Tagged ‘Opinión

25
Ene
19

La canción de los vivos y los muertos, Jesmyn Ward

Que siempre me plantee como propósito evitar de leer novedades es, precisamente, porque caigo en las redes entusiastas de lectores que recomiendan libros que acaban de publicarse. Este es uno de ellos, la curiosidad acabó decantando la balanza por el sí, lo quiero leer y los amigos de Sexto Piso me lo enviaron.

La canción de los vivos y los muertos nos cuenta la historia de una familia compuesta por dos pequeños, Jojo y Kayla, sus abuelos, figuras clave en su vida, y por último sus padres: Leonie, la espantosa y ausente madre, y su padre, al que recogerán a la salida de la prisión.

Como hilo conductor se establecen dos, por un lado el geográfico, marcado por el viaje de recogida del padre, y por otro el temporal, con el recuerdo del pasado del abuelo, que se le irá presentando a Jojo a través de un secundario muy curioso; pero también de Leonie, que rememorará su juventud y la vida en familia antes de ser madre. Ambos hilos se mantienen cruzados en cada capítulo por lo que mientras van avanzando a su destino determinados detalles les harán conocer o recordar situaciones que han vivido (o que no han vivido, en el caso del niño).

Que la acción se sitúa en el Misisipi lo sabemos desde el primer momento, sin embargo, es significativo el uso del tiempo en la historia, ya que por determinados aspectos racistas pareciera que los personajes habitan un tiempo bastante más lejano del que realmente se encuentran. Sorprende también comprobar cómo la violencia, el racismo y la exclusión están muy presentes en determinadas regiones estadounidenses.

La esperanza no tiene cabida en este lugar.

Página 130

Encontramos además otra serie de temáticas: la frustración y el dolor, la crueldad y la alegría de la infancia, la nostalgia y la rabia. Todas ellas incluidas de una forma más o menos directa, plagada de silencios y sobreentendidos, que la autora nos irá desgranando a la lo largo de su lectura.

Hay tanto cielo vacío donde antes de alzaba un árbol.

Página 242

Ganadora del National Book Award, la autora plantea una historia dura y directa, con personajes muy definidos con una relación compleja entre sí, plagados de soledades y frustraciones, incomprensión y desánimo. Personajes muy definidos con una relación compleja entre sí, que se hablan menos de lo que debieran y que desde fuera uno querría sacudir, para que se den cuenta de que al menos siguen adelante.

Lectura potente que se lee de seguido y se engancha al estómago. Me ha sorprendido su lectura y en determinados momentos pensaba que estaba leyendo a una Toni Morrison algo menos poética. Y por eso, por crear un ambiente muy determinado, por generar tantas sensaciones, este libro ha acabado como uno de mis destacados del año pasado.

Así que, como en todo, de vez en cuando no viene mal añadir libros a nuestro Plan Infinito. Lo importante de verdad es cuáles añadimos.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • Lectura dinámica, potente y corta. Un tres en uno.
Contras
  • El inicio puede resultar un poco desconcertante hasta que cogemos ritmo de lo que nos cuenta.

Namaste.

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14
Ene
19

El maestro y Margarita, Mijaíl Bulgákov

Cuando todo el mundo recomienda un libro, cuando todos los lectores son entusiastas con una lectura, suele ser por algo. Aún así una no puede sino dudar sobre lo que nos va a parecer a nosotros mismos, por eso El maestro y Margarita me daba mucha, mucha curiosidad, aunque tardara bastante tiempo en conseguir esta edición de Ediciones Nevsky.

el-maestro-y-margaritaPor suerte, con este libro me ha pasado, no solo que evitara leer la contraportada (¡como siempre!) sino que no había leído nada de su sinopsis ni su temática. Qué bien, porque desde el primer momento sólo podía repetirme a mí misma dos cosas:

  1.  Este libro es una pasada.
  2.  Cómo no lo habré leído antes.

A partir de aquí os dejo una no reseña en la que simplemente trataré de convenceros de que leáis un libro en el que mejor no saber nada. Los ingredientes que ha necesitado el autor han sido:

  1. Rusos, muchos rusos. Moscú como telón de fondo.
  2. Un visitante extranjero un poquito raro.
  3. Poncio Pilato.
  4. El maestro, que tendrá que ver con el punto 3.
  5. Margarita, que tendrá que ver con el punto 2.
  6. Tanto el 4 como el 5 sólo aparecen desde la mitad del libro, así que durante una gran parte de su lectura vemos a Poncio Pilato, a nuestro amigo extranjero y a una serie de rusos que van topándose con él. Y nos preguntamos quiénes carajo serán los dos personajes que le dan título al libro.

Y como al final no pretendo contaros mucho más, os dejaré algún fragmento:

Aunque desde fuera podría parecer un libro largo, pero ni es pesado ni denso ni nada que se le parezca. Es original, distinto, sorprendente, muy interesante, dinámico y sarcástico.

– ¿Son ustedes escritores? – preguntó a su vez, la ciudadana.

– Evidentemente – respondió con dignidad Koróviev.

– ¿Sus credenciales? – repitió la ciudadana.

– Encanto… – empezó a decir Koróviev en tono zalamero.

– No soy ningún encanto -lo interrumpió la mujer.

– ¡Oh, qué pena! – dijo Koróviev decepcionado y prosiguió-: Bien si no quiere ser un encanto, lo cual sería sumamente agradable, pues no lo sea. ¿De modo que para tener la certeza de que Dostoievski es escritor habría que pedirle la credencial de socio? Pues tome cinco páginas cualesquiera de una novela suya y se convencerá sin necesidad de credenciales de que está tratando con un escritor. ¡Además, creo que Dostoievski no tuvo credencial ninguna! ¿Tú qué crees? – preguntó Koróviev a Behemot.

– Apuesto a que no la tenía -respondió este último colocando el hornillo sobre la mesa, al lado del registro, y se secó con la mano el sudor de su frente, sucia de hollín.

– Usted no es Dostoievski -dijo la ciudadana, desorientada por las palabras de Koróviev.

– Bueno, nunca se sabe, nunca se sabe -respondió éste.

– Dostoievskui murió -dijo la ciudadana, pero no muy convencida.

– ¡Protesto! -exclamó con ardor Behemot-. ¡Dostoievski es inmortal!

Página 453

Como ya os adelanté en las mejores lecturas de 2018, para mí El Maestro y Margarita ha sido de lo mejorcito que pude leer el año pasado, así que anotadlo y no lo dejéis pasar.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • Original, diferente, sarcástico y crítico a la vez.
Contras
  • En algún momento los capítulos de Poncio Pilatos se me hacían mucho más largos que el resto de la historia.

Namaste.

 

25
Oct
18

Los pacientes del doctor García, Almudena Grandes

He leído mucho a Grandes. Mucho mucho mucho. Soy lectora fiel desde siempre, desde sus primeras novelas. Espero sus libros como un acontecimiento anual más, soy de las que lo compran en cuanto sale. He leído los tres anteriores de la saga, los tengo todos firmados, en los estantes.

Desde Las tres bodas de Manolita han pasado 3 años, tenía ganas de volver a la leer a la madrileña. ¡Y encima salen nazis! Todo prometía, y más tras asistir a una de las presentaciones con motivo de la publicación, donde la propia Grandes contó su proceso narrativo, la línea de investigación que siguió y cómo consigue armar este puzzle inmenso que es Los pacientes del doctor García.

Los-pacientes-del-doctor-GarcíaLos que me conozcáis ya sabéis que si lo anterior es una declaración de intenciones es porque lo que viene ahora no va a ser una crítica demasiado halagüeña. Tenéis razón.

Cuando la propia autora cuenta que sus Episodios de una guerra interminable homenajean a los Episodios naciones de Galdós, uno ya puede pensar en la soberbia. Parece como si eso es algo que deben decir los demás, no uno mismo. Parece como si se diera demasiada importancia.

Los pacientes del doctor García continua la serie que inició con Inés y la alegría, como cuarto episodio de una guerra que en este caso son dos: la Civil y la Segunda Guerra Mundial. La estructura es la misma que sus otras historias hermanas, alternándose un episodio histórico con uno de ficción. También encontramos los elementos propios de Grandes: la abundancia de personajes, los saltos temporales y las tramas que se acaban uniendo.

En este caso tenemos un trío de hombres protagónicos: un médico republicano, un diplomático y un soldado-boxeador. Mención merece la real y surreal Clara Stauffer, una mujer que creó una red de huida de los criminales nazis hacia Argentina desde un piso en Madrid y con la connivencia del gobierno franquista.

Básicamente la trama es la que ya hemos leído antes: personas que buscan sobrevivir ante situaciones límite, decisiones que les marcarán, encontronazos de los que surgirán amistades y amores.

Entonces, si todo lo anterior ya lo he leído en sus otros libros de la saga y encima hay nazis (¡nazis!), ¿qué es lo que falla?

1. El número de páginas. La sensación constante de que lo que se dice se puede decir con muchas menos palabras.

2. Un machacón exceso en el estilo, como con las repeticiones, en especial esta:

Adrián Gallardo Ortega (…) nunca había sido demasiado inteligente.

Página 285

Durante todo el libro cada vez que aparece este personaje se repite como un mantra la misma frase con pequeños cambios: no comprendía o no era demasiado listo o no sabía qué estaba ocurriendo. ¿Por qué en lugar de repetirlo no me muestras por qué no lo es y así saco yo mis propias conclusiones?

3. La excesividad. Como mantra: son excesivos la cantidad de personajes (personajes y familiares, amigos y vecinos, amoríos y referencias), los saltos temporales y hasta las descripciones y las frases:

Aunque la beca que le permitió acabar la carrera tan deprisa como había hecho el bachiller corrió a cargo del gobierno, la familia Azcárate, vinculada al colegio de Villablino desde que el tío Gumersindo inspiró a su amigo Paco Fernández Blanco y Sierra-Pambley el proyecto de su fundación, le amparó desde su primer día en la capital. Así, su vida cambió tan deprisa que su casa, Robles, la sacristía de la parroquia, se convirtieron en piezas sueltas de un recuerdo imposible, un pasado tan dudoso para el joven abogado que trabajaba en un bufete mientras hacía los cursos de la Escuela Diplomática, como si se lo hubiera inventado él mismo.

Página 104

4. Los arquetipos. ¿Apostamos? Médico republicano = noble, leal, recio.

Boxeador en la División azul = estúpido, necio, aprovechado.

En esta historia los personajes son tan fácilmente reconocibles que sabemos qué tipo de acción va a realizar cada uno. Si es un acto heroico o deleznable dependerá del bando en el que hayan luchado en la Guerra Civil. Muy original todo. Prácticamente una parodia.

Todo esto no solo ha conseguido que me aburra, sino que rechace el libro por excesivo en todas sus facetas. Da la sensación de que todo el trabajo de documentación ha de aparecer en este libro y lo que debería ser accesorio acaba convirtiéndose en principal, apabullantes las referencias, las circunstancias y cada uno de los detalles que incluye. Mientras que en otras de sus historias está trabajada la estructura y el hilo conductor, aquí encontramos un caos continuo, como si acabara juntando capítulos que estaban a medias por el simple hecho de que ya estaban escritos.

No sólo no he conectado con el texto ni con los personajes, sino que me la sensación de rechazo ha sido perenne, rechazo por el texto, por la estructura, por el enfoque, por la simplicidad en cosas que debían ser complejas (los personajes, por ejemplo) y la complejidad en cosas que debían ser simples (os animo a que contéis el número de frases del párrafo que he incluido más arriba).

En fin, para mí este libro no hay por donde cogerlo.

Os dejo la reseña de La librería de Javier, donde en los comentarios otros lectores se muestran tan estupefactos como yo.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • Los guiños a las historias anteriores.
  • Conocer la historia, como la red Stauffer.
Contras
  • Excesividad: de tramas, de estilo, de personajes, de saltos temporales.

Namaste.

22
Oct
18

El olvido que seremos, Héctor Abad Faciolince

Tengo la manía, que muchos ya conoceréis, de no leer las sinopsis de los libros. Esto tiene cosas buenas y cosas malas: lo bueno es que me llevo sorpresas en cuanto al argumento, lo malo es que en ocasiones por no tener más información acabo leyendo libros que quizá por temática no me interesan mucho, o lo que es peor para mí, leer varios libros seguidos con un argumento similar o con un estilo parecido.

Lo digo a cualquiera que quiera escucharme: cuando alguien del que me fío me recomienda un libro, no quiero saber más, simplemente lo apunto en mi libreta hasta que llegue el momento de leerlo. Si además, como en este que hoy os traigo, me lo han recomendado muchas personas, más aún.

Por eso, desconocía que En el olvido que seremos se trata de una historia de no ficción. Esto es, el propio autor narra la vida de su padre, Héctor Abad. Este hecho en sí tampoco es que desvele demasiado, la verdad. Por desgracia ya se sabe que las sinopsis no son demasiado de fiar, y al lado de un dato poco importante colocan un dato que te destroza doscientas páginas.

El-olvido-que-seremosAsí que, efectivamente, poco me iba a imaginar yo que se trata de la historia de su padre, o más bien, de la familia del autor. Una historia que ya sabemos desde el primer momento cómo acaba, con un padre entregado a la defensa de los derechos humanos, una madre fuerte que saca una empresa adelante, dos personas que alumbran una familia numerosa, envidiable, sana y feliz.

Junto a sus cinco hermanas, el pequeño, el único niño, Héctor, vivirá una infancia de niño privilegiado, dentro de una familia que se podía permitir cosas que muchos ni habrían soñado. Desde el primer momento además de contarnos la historia familiar (sus abuelos, a qué se dedicaban, sus ocupaciones) la trama destaca por el vínculo especial entre padre e hijo, y desde la primera línea se traslada el sentimiento del autor al lector: el amor y la profunda admiración de un niño por su padre, pero también por una persona buena, que invirtió su tiempo y dinero en ayudar a los más desfavorecidos, hasta pagar con su propia vida.

El olvido que seremos es una historia entrañable, pero siento que ese adjetivo se queda espantosamente corto. Es una historia que va directa al corazón, sencilla pero sin ser sensiblera, dura en ocasiones, muy bonita en otras. Una de esas historias que resumen a la perfección toda una vida, lo bueno y lo malo, las épocas de incertidumbre y las de certezas, los golpes (la enfermedad, la muerte), pero también todo lo bello (unas rosas en jardín, los momentos divertidos entre hermanos, los nacimientos). Algo que parece sencillo pero que no lo es sin caer en lo manido de las frases, de las anécdotas o de las historias.

La cronología de la infancia no está hecha de líneas sino de sobresaltos. La memoria es un espejo opaco y vuelto añicos, o mejor dicho, está hecha de intemporales conchas de recuerdos desperdigadas sobre una playa de olvidos. La frase anterior es muy retórica, y quisiera borrarla, pero voy a dejarla como una forma de mostrar, o de mostrarme, que yo también habría sido capaz de adornarme mucho al escribir esta historia, si hubiera querido, o si hubiera querido complacer a ese tipo de lector que solo considera poético lo rebuscado.

Sé que pasaron muchas cosas durante aquellos años, pero intentar recordarlas es tan desesperante como intentar recordar un sueño, un sueño que nos ha dejado una sensación, pero ninguna imagen, una historia sin historia, vacía, de la que queda solamente un vago estado de ánimo. Las imágenes se han perdido. Los años, las palabras, los juegos, las caricias se han borrado, y sin embargo de repente, repasando el pasado, algo vuelve a iluminarse en la oscura región del olvido. Casi siempre se trata de una vergüenza mezclada con alegría, y casi siempre está la cara de mi papá, pegada a la mía como la sombra que arrastramos o que nos arrastra.

Página 157

Por no haber leído la sinopsis no me imaginaba qué venía a continuación, y en este caso me alegro. No esperaba encontrarme un estilo tan depurado, una historia bella, bonita, que está muy bien escrita y que consigue atraparnos en ella. No he sido capaz de soltarla en dos días, aún sabiendo lo que venía después, lo duro, lo cruel, la parte de la vida en la que todo se tuerce.

Abad Faciolince utiliza los saltos temporales de una forma muy curiosa. Podría parece totalmente aleatoria su inclusión, pero lo cierto es que están medidos para conseguir que el lector comprenda la historia de una forma totalmente diferente que si la narración hubiera sido lineal. No busca el autor el efectismo, más bien parece la narración de una persona que le cuenta los recuerdos a otra, recuerdos que vienen y van y rellenan la historia, completándola.

El olvido que seremos es una historia que obnubila, y hasta este momento, una de los mejores libros que he leído este año, sin duda alguna. Anotad este título, no os arrepentiréis. Gracias también a todos los lectores que me lo han recomendado. Muchas muchas gracias.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La historia que cuenta el autor.
  • Los sentimientos que cuenta y cómo lo hace.
Contras
  • Ninguno.

Namaste.

15
Oct
18

El año del verano que nunca llegó, William Ospina

Este año es el año. La conmemoración de los 200 años de la publicación Frankenstein, de Mary Shelley. Además de la relectura del clásico (del que por fin me he hecho con una edición decente en inglés, que pudisteis ver aquí). Decidí que también era buen momento para acercarme a El año del verano que nunca llegó, que ahonda sobre el momento de la escritura del libro, la mítica reunión en la villa Diodati.

El-año-del-veranoEl título hace referencia al verano de 1815: un año sin verano en Europa debido a la erupción de un volcán en Indonesia. Una de las condiciones por las que en junio seguía nevando, y que dicho periodo acabara registrando las temperaturas más bajas de un verano en todo el milenio.

No es de extrañar entonces que Byron, Percy Shelley, Claire Clermont, Polidori y Mary se reunieran alrededor de una chimenea y que naciera no sólo Frankenstein sino también la leyenda de el vampiro tal y como la conocemos.

Lo que nos trae Ospina es un poco de todo: tenemos ensayo, ya que conoceremos más en profundidad a los protagonistas (una parte muy interesante dado que algunos de ellos pueden resultar más desconocidos), pero también tenemos autoficción, el relato de la búsqueda de información del propio autor. Por último, algo de ficción al suponer o imaginar algunas de las cosas que ocurrieron en el castillo.

En mi caso, el libro ha ido de más a menos. La parte ensayística del comienzo consiguió captar mi atención, me pareció muy interesante todo lo que cuenta. Sin embargo, a partir de ese momento la narración se me hizo pesada, aburrida, con datos que poco me importaban, hasta llegar a un punto de total sopor.

Soy consciente de que el orden en el que escogemos las lecturas influye mucho en nuestra valoración de lo que leemos a continuación, y que como ya me ocurrió con El gatopardo tras leer La cartuja de Parma, flaco favor iba a hacerle a Ospina ser el último de varios libros de autoficción, en este caso El dolor de los demás, de Miguel Ángel Hernández, Una novela rusa de Carrère y Las posesiones, de Llucia Ramis.

Lo que no esperaba era que este libro, del que tenía unas expectativas muy altas, fuera a decepcionarme tanto, sobre todo cuando el comienzo prometía lo esperado. La sensación perenne de estar leyendo algo que no interesa, que el autor se está desviando de lo que realmente debería contar, que podría haberle sacado mucho más jugo a todo el trabajo que a ciencia cierta hizo para sacar este libro, la rabia al ver que con lo que tenía entre manos podría haber conseguido algo mucho más compacto, solamente si hubiera tenido claro el hilo que debía seguir.

En fin, que aunque El año del verano que nunca llegó tiene partes que se salvan, en general es un libro decepcionante por lo que pudo ser y no es.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La parte ensayística es muy interesante.
Contras
  • El libro se desinfla según vas leyendo.
  • La sensación de que podría haber sido un libro muy interesante y ameno de haber seguido otro hilo conductor.

Namaste.

27
Sep
18

La niña perdida, Elena Ferrante

Sólo era cuestión de tiempo que terminara la saga Dos amigas, la famosa tetralogía de Elena Ferrante.

Sólo quedaba cerrar la historia, conocer la última parte de la vida de Lenù y Lila.

Pocas novedades os voy a poder contar en esta reseña, dado que el cierre de la saga se basa en los temas y lugares comunes de ambas mujeres. En esta ocasión, ya adultas, somos testigos de cómo reconectan y se vuelven a acercar a la amistad que tuvieron. Les une la complejidad de sus vidas, la maternidad, y por supuesto, la tierra.

La-niña-perdida

La niña perdida es el libro que más me ha gustado de estos cuatro quizá por los temas que incluye, quizá porque la madurez les ha sentado muy bien a las dos, pasando de una relación tóxica que mantenían en la infancia a la colaboración entre ambas, ofreciendo ayuda, soporte y comprensión.

Como en los anteriores, las relaciones amorosas juegan un importante peso: los padres de sus hijos, los nuevos amores y el papel que el hombre juega en sus vidas. A la vez, la carrera profesional, el desarrollo de Lenù como escritora, entre otros.

Hay momentos en que aquello que colocamos a los lados de nuestra vida y que parece que le servirá de marco eterno -un imperio, un partido político, una fe, un monumento, o también simplemente las personas que forman parte de nuestra cotidianidad – se desmorona de un modo por completo inesperado, en el preciso instante en que otras mil cosas nos apremian. Así fue esa época.

Página 422

La niña perdida me parece un cierre perfecto para la saga Dos amigas, que incluye los temas más representativos de la saga, y que, obviamente acaba hablando de la tierra común: el regreso al hogar, a un Nápoles cambiado, a un mundo que quedó atrás.

Quizá ahora que HBO se ha animado con una serie de televisión de la saga sea un buen momento para leerla para aquéllos que no la conocéis.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  •  Vas a leer 15 páginas y acabas leyendo 150. Perfecto para crisis lectoras.
  • Se agradece el listado del inicio donde aparecen las familias principales y secundarias, madres, padres e hijos.

Contras

  • Las expectativas de cada lector puede generar confusión: no es un libro que cambiará vuestra vida, sino uno que entretiene y está bien escrito.
  • Si no los lees seguidos pierdes detalles.

  • Si los lees seguidos la saga se acaba pronto.

Namaste.

 

08
Ago
18

La primera mano que sostuvo la mía, Maggie O´Farrell

Tras leer la fantástica Tiene que ser aquí, no podía pasar por alto la lectura de otra novela de la misma autora.

En La primera mano que sostuvo la mía O´Farrell narra la historia de dos mujeres: por un lado, Lexie Sinclair, que decide huir de su aburrida vida mudándose a Londres, donde conocerá al editor de una revista que le cambiará para siempre.

La-primera-mano-que-sostuvo-la-míaPor otro, Elina, que acaba de ser madre y está pasando por el periodo de aclimatación en su nueva etapa, mientras que ve cómo Ted, el padre de la criatura, se va a alejando poco a poco de ella.

Lexie en el pasado, Elina en el presente: dos mujeres que paralelamente nos cuentan qué les va sucediendo en distintos ámbitos de la vida. La primera: la búsqueda de trabajo y salir de la incertidumbre que le supone empezar desde el principio en una ciudad nueva en mitad del siglo XX. La segunda, la maternidad y el deterioro de su relación, su reacción a los cambios que ha supuesto tener un bebé en el Londres actual.

El título, poético, se refiere a uno de los temas a los que más recurre O´Farrell: la maternidad. Así, utiliza la situación de una de las protagonistas para reflexionar sobre la posición de la mujer al dar a luz, los miedos, incertidumbres y cambios que supone en la vida de la madre, además de la responsabilidad asumida, la posición del padre y otras cuestiones relacionadas.

Al igual que Tiene que ser aquí, esta novela es una historia sobre personajes, sobre cómo influye sus situaciones y sobre cómo consiguen seguir adelante. Mientras que la primera tenía una sola historia compacta donde los personajes secundarios aportaban detalles e información necesaria para entender la historia principal, en La primera mano que sostuvo la mía básicamente tenemos dos historias fragmentadas con dos personajes principales y con muchos menos secundarios, historias independientes, paralelas en determinados momentos, y unidas, como descubrimos al final.

Precisamente el hecho de que sean dos historias distintas y se nos vayan presentando intercaladas hace que la novela sea menos compacta y más fragmentada. Si en Tiene que ser aquí encontramos una historia redonda, donde todos los capítulos aportan información a la historia principal, la historia de Claudette y Daniel, aquí nos encontramos con dos historias independientes, con personajes propios y situaciones diferentes. Para bien o para mal nos puede ocurrir que nos sentamos menos unidos a ellas.

En general, me ha parecido una historia menos brillante. Además, el tema de la maternidad me ha generado dos sensaciones contrapuestas: por un lado no me atrae demasiado, pero por otro se trata de un tema quizá poco tratado o directamente ignorado en la supuesta literatura seria, que me parece interesante y con muchos vericuetos.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Los temas que van apareciendo en ambas historias.
  • El estilo de O´Farrell.

Contras

  • El tema de la maternidad puede resultar poco interesante.

Gracias a Libros del Asteroide por el envío.

Namaste.

 




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