Posts Tagged ‘Opinión

25
Oct
18

Los pacientes del doctor García, Almudena Grandes

He leído mucho a Grandes. Mucho mucho mucho. Soy lectora fiel desde siempre, desde sus primeras novelas. Espero sus libros como un acontecimiento anual más, soy de las que lo compran en cuanto sale. He leído los tres anteriores de la saga, los tengo todos firmados, en los estantes.

Desde Las tres bodas de Manolita han pasado 3 años, tenía ganas de volver a la leer a la madrileña. ¡Y encima salen nazis! Todo prometía, y más tras asistir a una de las presentaciones con motivo de la publicación, donde la propia Grandes contó su proceso narrativo, la línea de investigación que siguió y cómo consigue armar este puzzle inmenso que es Los pacientes del doctor García.

Los-pacientes-del-doctor-GarcíaLos que me conozcáis ya sabéis que si lo anterior es una declaración de intenciones es porque lo que viene ahora no va a ser una crítica demasiado halagüeña. Tenéis razón.

Cuando la propia autora cuenta que sus Episodios de una guerra interminable homenajean a los Episodios naciones de Galdós, uno ya puede pensar en la soberbia. Parece como si eso es algo que deben decir los demás, no uno mismo. Parece como si se diera demasiada importancia.

Los pacientes del doctor García continua la serie que inició con Inés y la alegría, como cuarto episodio de una guerra que en este caso son dos: la Civil y la Segunda Guerra Mundial. La estructura es la misma que sus otras historias hermanas, alternándose un episodio histórico con uno de ficción. También encontramos los elementos propios de Grandes: la abundancia de personajes, los saltos temporales y las tramas que se acaban uniendo.

En este caso tenemos un trío de hombres protagónicos: un médico republicano, un diplomático y un soldado-boxeador. Mención merece la real y surreal Clara Stauffer, una mujer que creó una red de huida de los criminales nazis hacia Argentina desde un piso en Madrid y con la connivencia del gobierno franquista.

Básicamente la trama es la que ya hemos leído antes: personas que buscan sobrevivir ante situaciones límite, decisiones que les marcarán, encontronazos de los que surgirán amistades y amores.

Entonces, si todo lo anterior ya lo he leído en sus otros libros de la saga y encima hay nazis (¡nazis!), ¿qué es lo que falla?

1. El número de páginas. La sensación constante de que lo que se dice se puede decir con muchas menos palabras.

2. Un machacón exceso en el estilo, como con las repeticiones, en especial esta:

Adrián Gallardo Ortega (…) nunca había sido demasiado inteligente.

Página 285

Durante todo el libro cada vez que aparece este personaje se repite como un mantra la misma frase con pequeños cambios: no comprendía o no era demasiado listo o no sabía qué estaba ocurriendo. ¿Por qué en lugar de repetirlo no me muestras por qué no lo es y así saco yo mis propias conclusiones?

3. La excesividad. Como mantra: son excesivos la cantidad de personajes (personajes y familiares, amigos y vecinos, amoríos y referencias), los saltos temporales y hasta las descripciones y las frases:

Aunque la beca que le permitió acabar la carrera tan deprisa como había hecho el bachiller corrió a cargo del gobierno, la familia Azcárate, vinculada al colegio de Villablino desde que el tío Gumersindo inspiró a su amigo Paco Fernández Blanco y Sierra-Pambley el proyecto de su fundación, le amparó desde su primer día en la capital. Así, su vida cambió tan deprisa que su casa, Robles, la sacristía de la parroquia, se convirtieron en piezas sueltas de un recuerdo imposible, un pasado tan dudoso para el joven abogado que trabajaba en un bufete mientras hacía los cursos de la Escuela Diplomática, como si se lo hubiera inventado él mismo.

Página 104

4. Los arquetipos. ¿Apostamos? Médico republicano = noble, leal, recio.

Boxeador en la División azul = estúpido, necio, aprovechado.

En esta historia los personajes son tan fácilmente reconocibles que sabemos qué tipo de acción va a realizar cada uno. Si es un acto heroico o deleznable dependerá del bando en el que hayan luchado en la Guerra Civil. Muy original todo. Prácticamente una parodia.

Todo esto no solo ha conseguido que me aburra, sino que rechace el libro por excesivo en todas sus facetas. Da la sensación de que todo el trabajo de documentación ha de aparecer en este libro y lo que debería ser accesorio acaba convirtiéndose en principal, apabullantes las referencias, las circunstancias y cada uno de los detalles que incluye. Mientras que en otras de sus historias está trabajada la estructura y el hilo conductor, aquí encontramos un caos continuo, como si acabara juntando capítulos que estaban a medias por el simple hecho de que ya estaban escritos.

No sólo no he conectado con el texto ni con los personajes, sino que me la sensación de rechazo ha sido perenne, rechazo por el texto, por la estructura, por el enfoque, por la simplicidad en cosas que debían ser complejas (los personajes, por ejemplo) y la complejidad en cosas que debían ser simples (os animo a que contéis el número de frases del párrafo que he incluido más arriba).

En fin, para mí este libro no hay por donde cogerlo.

Os dejo la reseña de La librería de Javier, donde en los comentarios otros lectores se muestran tan estupefactos como yo.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • Los guiños a las historias anteriores.
  • Conocer la historia, como la red Stauffer.
Contras
  • Excesividad: de tramas, de estilo, de personajes, de saltos temporales.

Namaste.

Anuncios
22
Oct
18

El olvido que seremos, Héctor Abad Faciolince

Tengo la manía, que muchos ya conoceréis, de no leer las sinopsis de los libros. Esto tiene cosas buenas y cosas malas: lo bueno es que me llevo sorpresas en cuanto al argumento, lo malo es que en ocasiones por no tener más información acabo leyendo libros que quizá por temática no me interesan mucho, o lo que es peor para mí, leer varios libros seguidos con un argumento similar o con un estilo parecido.

Lo digo a cualquiera que quiera escucharme: cuando alguien del que me fío me recomienda un libro, no quiero saber más, simplemente lo apunto en mi libreta hasta que llegue el momento de leerlo. Si además, como en este que hoy os traigo, me lo han recomendado muchas personas, más aún.

Por eso, desconocía que En el olvido que seremos se trata de una historia de no ficción. Esto es, el propio autor narra la vida de su padre, Héctor Abad. Este hecho en sí tampoco es que desvele demasiado, la verdad. Por desgracia ya se sabe que las sinopsis no son demasiado de fiar, y al lado de un dato poco importante colocan un dato que te destroza doscientas páginas.

El-olvido-que-seremosAsí que, efectivamente, poco me iba a imaginar yo que se trata de la historia de su padre, o más bien, de la familia del autor. Una historia que ya sabemos desde el primer momento cómo acaba, con un padre entregado a la defensa de los derechos humanos, una madre fuerte que saca una empresa adelante, dos personas que alumbran una familia numerosa, envidiable, sana y feliz.

Junto a sus cinco hermanas, el pequeño, el único niño, Héctor, vivirá una infancia de niño privilegiado, dentro de una familia que se podía permitir cosas que muchos ni habrían soñado. Desde el primer momento además de contarnos la historia familiar (sus abuelos, a qué se dedicaban, sus ocupaciones) la trama destaca por el vínculo especial entre padre e hijo, y desde la primera línea se traslada el sentimiento del autor al lector: el amor y la profunda admiración de un niño por su padre, pero también por una persona buena, que invirtió su tiempo y dinero en ayudar a los más desfavorecidos, hasta pagar con su propia vida.

El olvido que seremos es una historia entrañable, pero siento que ese adjetivo se queda espantosamente corto. Es una historia que va directa al corazón, sencilla pero sin ser sensiblera, dura en ocasiones, muy bonita en otras. Una de esas historias que resumen a la perfección toda una vida, lo bueno y lo malo, las épocas de incertidumbre y las de certezas, los golpes (la enfermedad, la muerte), pero también todo lo bello (unas rosas en jardín, los momentos divertidos entre hermanos, los nacimientos). Algo que parece sencillo pero que no lo es sin caer en lo manido de las frases, de las anécdotas o de las historias.

La cronología de la infancia no está hecha de líneas sino de sobresaltos. La memoria es un espejo opaco y vuelto añicos, o mejor dicho, está hecha de intemporales conchas de recuerdos desperdigadas sobre una playa de olvidos. La frase anterior es muy retórica, y quisiera borrarla, pero voy a dejarla como una forma de mostrar, o de mostrarme, que yo también habría sido capaz de adornarme mucho al escribir esta historia, si hubiera querido, o si hubiera querido complacer a ese tipo de lector que solo considera poético lo rebuscado.

Sé que pasaron muchas cosas durante aquellos años, pero intentar recordarlas es tan desesperante como intentar recordar un sueño, un sueño que nos ha dejado una sensación, pero ninguna imagen, una historia sin historia, vacía, de la que queda solamente un vago estado de ánimo. Las imágenes se han perdido. Los años, las palabras, los juegos, las caricias se han borrado, y sin embargo de repente, repasando el pasado, algo vuelve a iluminarse en la oscura región del olvido. Casi siempre se trata de una vergüenza mezclada con alegría, y casi siempre está la cara de mi papá, pegada a la mía como la sombra que arrastramos o que nos arrastra.

Página 157

Por no haber leído la sinopsis no me imaginaba qué venía a continuación, y en este caso me alegro. No esperaba encontrarme un estilo tan depurado, una historia bella, bonita, que está muy bien escrita y que consigue atraparnos en ella. No he sido capaz de soltarla en dos días, aún sabiendo lo que venía después, lo duro, lo cruel, la parte de la vida en la que todo se tuerce.

Abad Faciolince utiliza los saltos temporales de una forma muy curiosa. Podría parece totalmente aleatoria su inclusión, pero lo cierto es que están medidos para conseguir que el lector comprenda la historia de una forma totalmente diferente que si la narración hubiera sido lineal. No busca el autor el efectismo, más bien parece la narración de una persona que le cuenta los recuerdos a otra, recuerdos que vienen y van y rellenan la historia, completándola.

El olvido que seremos es una historia que obnubila, y hasta este momento, una de los mejores libros que he leído este año, sin duda alguna. Anotad este título, no os arrepentiréis. Gracias también a todos los lectores que me lo han recomendado. Muchas muchas gracias.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La historia que cuenta el autor.
  • Los sentimientos que cuenta y cómo lo hace.
Contras
  • Ninguno.

Namaste.

15
Oct
18

El año del verano que nunca llegó, William Ospina

Este año es el año. La conmemoración de los 200 años de la publicación Frankenstein, de Mary Shelley. Además de la relectura del clásico (del que por fin me he hecho con una edición decente en inglés, que pudisteis ver aquí). Decidí que también era buen momento para acercarme a El año del verano que nunca llegó, que ahonda sobre el momento de la escritura del libro, la mítica reunión en la villa Diodati.

El-año-del-veranoEl título hace referencia al verano de 1815: un año sin verano en Europa debido a la erupción de un volcán en Indonesia. Una de las condiciones por las que en junio seguía nevando, y que dicho periodo acabara registrando las temperaturas más bajas de un verano en todo el milenio.

No es de extrañar entonces que Byron, Percy Shelley, Claire Clermont, Polidori y Mary se reunieran alrededor de una chimenea y que naciera no sólo Frankenstein sino también la leyenda de el vampiro tal y como la conocemos.

Lo que nos trae Ospina es un poco de todo: tenemos ensayo, ya que conoceremos más en profundidad a los protagonistas (una parte muy interesante dado que algunos de ellos pueden resultar más desconocidos), pero también tenemos autoficción, el relato de la búsqueda de información del propio autor. Por último, algo de ficción al suponer o imaginar algunas de las cosas que ocurrieron en el castillo.

En mi caso, el libro ha ido de más a menos. La parte ensayística del comienzo consiguió captar mi atención, me pareció muy interesante todo lo que cuenta. Sin embargo, a partir de ese momento la narración se me hizo pesada, aburrida, con datos que poco me importaban, hasta llegar a un punto de total sopor.

Soy consciente de que el orden en el que escogemos las lecturas influye mucho en nuestra valoración de lo que leemos a continuación, y que como ya me ocurrió con El gatopardo tras leer La cartuja de Parma, flaco favor iba a hacerle a Ospina ser el último de varios libros de autoficción, en este caso El dolor de los demás, de Miguel Ángel Hernández, Una novela rusa de Carrère y Las posesiones, de Llucia Ramis.

Lo que no esperaba era que este libro, del que tenía unas expectativas muy altas, fuera a decepcionarme tanto, sobre todo cuando el comienzo prometía lo esperado. La sensación perenne de estar leyendo algo que no interesa, que el autor se está desviando de lo que realmente debería contar, que podría haberle sacado mucho más jugo a todo el trabajo que a ciencia cierta hizo para sacar este libro, la rabia al ver que con lo que tenía entre manos podría haber conseguido algo mucho más compacto, solamente si hubiera tenido claro el hilo que debía seguir.

En fin, que aunque El año del verano que nunca llegó tiene partes que se salvan, en general es un libro decepcionante por lo que pudo ser y no es.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La parte ensayística es muy interesante.
Contras
  • El libro se desinfla según vas leyendo.
  • La sensación de que podría haber sido un libro muy interesante y ameno de haber seguido otro hilo conductor.

Namaste.

27
Sep
18

La niña perdida, Elena Ferrante

Sólo era cuestión de tiempo que terminara la saga Dos amigas, la famosa tetralogía de Elena Ferrante.

Sólo quedaba cerrar la historia, conocer la última parte de la vida de Lenù y Lila.

Pocas novedades os voy a poder contar en esta reseña, dado que el cierre de la saga se basa en los temas y lugares comunes de ambas mujeres. En esta ocasión, ya adultas, somos testigos de cómo reconectan y se vuelven a acercar a la amistad que tuvieron. Les une la complejidad de sus vidas, la maternidad, y por supuesto, la tierra.

La-niña-perdida

La niña perdida es el libro que más me ha gustado de estos cuatro quizá por los temas que incluye, quizá porque la madurez les ha sentado muy bien a las dos, pasando de una relación tóxica que mantenían en la infancia a la colaboración entre ambas, ofreciendo ayuda, soporte y comprensión.

Como en los anteriores, las relaciones amorosas juegan un importante peso: los padres de sus hijos, los nuevos amores y el papel que el hombre juega en sus vidas. A la vez, la carrera profesional, el desarrollo de Lenù como escritora, entre otros.

Hay momentos en que aquello que colocamos a los lados de nuestra vida y que parece que le servirá de marco eterno -un imperio, un partido político, una fe, un monumento, o también simplemente las personas que forman parte de nuestra cotidianidad – se desmorona de un modo por completo inesperado, en el preciso instante en que otras mil cosas nos apremian. Así fue esa época.

Página 422

La niña perdida me parece un cierre perfecto para la saga Dos amigas, que incluye los temas más representativos de la saga, y que, obviamente acaba hablando de la tierra común: el regreso al hogar, a un Nápoles cambiado, a un mundo que quedó atrás.

Quizá ahora que HBO se ha animado con una serie de televisión de la saga sea un buen momento para leerla para aquéllos que no la conocéis.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  •  Vas a leer 15 páginas y acabas leyendo 150. Perfecto para crisis lectoras.
  • Se agradece el listado del inicio donde aparecen las familias principales y secundarias, madres, padres e hijos.

Contras

  • Las expectativas de cada lector puede generar confusión: no es un libro que cambiará vuestra vida, sino uno que entretiene y está bien escrito.
  • Si no los lees seguidos pierdes detalles.

  • Si los lees seguidos la saga se acaba pronto.

Namaste.

 

08
Ago
18

La primera mano que sostuvo la mía, Maggie O´Farrell

Tras leer la fantástica Tiene que ser aquí, no podía pasar por alto la lectura de otra novela de la misma autora.

En La primera mano que sostuvo la mía O´Farrell narra la historia de dos mujeres: por un lado, Lexie Sinclair, que decide huir de su aburrida vida mudándose a Londres, donde conocerá al editor de una revista que le cambiará para siempre.

La-primera-mano-que-sostuvo-la-míaPor otro, Elina, que acaba de ser madre y está pasando por el periodo de aclimatación en su nueva etapa, mientras que ve cómo Ted, el padre de la criatura, se va a alejando poco a poco de ella.

Lexie en el pasado, Elina en el presente: dos mujeres que paralelamente nos cuentan qué les va sucediendo en distintos ámbitos de la vida. La primera: la búsqueda de trabajo y salir de la incertidumbre que le supone empezar desde el principio en una ciudad nueva en mitad del siglo XX. La segunda, la maternidad y el deterioro de su relación, su reacción a los cambios que ha supuesto tener un bebé en el Londres actual.

El título, poético, se refiere a uno de los temas a los que más recurre O´Farrell: la maternidad. Así, utiliza la situación de una de las protagonistas para reflexionar sobre la posición de la mujer al dar a luz, los miedos, incertidumbres y cambios que supone en la vida de la madre, además de la responsabilidad asumida, la posición del padre y otras cuestiones relacionadas.

Al igual que Tiene que ser aquí, esta novela es una historia sobre personajes, sobre cómo influye sus situaciones y sobre cómo consiguen seguir adelante. Mientras que la primera tenía una sola historia compacta donde los personajes secundarios aportaban detalles e información necesaria para entender la historia principal, en La primera mano que sostuvo la mía básicamente tenemos dos historias fragmentadas con dos personajes principales y con muchos menos secundarios, historias independientes, paralelas en determinados momentos, y unidas, como descubrimos al final.

Precisamente el hecho de que sean dos historias distintas y se nos vayan presentando intercaladas hace que la novela sea menos compacta y más fragmentada. Si en Tiene que ser aquí encontramos una historia redonda, donde todos los capítulos aportan información a la historia principal, la historia de Claudette y Daniel, aquí nos encontramos con dos historias independientes, con personajes propios y situaciones diferentes. Para bien o para mal nos puede ocurrir que nos sentamos menos unidos a ellas.

En general, me ha parecido una historia menos brillante. Además, el tema de la maternidad me ha generado dos sensaciones contrapuestas: por un lado no me atrae demasiado, pero por otro se trata de un tema quizá poco tratado o directamente ignorado en la supuesta literatura seria, que me parece interesante y con muchos vericuetos.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Los temas que van apareciendo en ambas historias.
  • El estilo de O´Farrell.

Contras

  • El tema de la maternidad puede resultar poco interesante.

Gracias a Libros del Asteroide por el envío.

Namaste.

 

30
Jul
18

Subsuelo, Marcelo Luján

Si con Moravia ya supimos que Luján es un tipo sin escrúpulos, en Subsuelo se lleva la palma.

Quizá los incautos seamos nosotros ya que el propio autor escoge la siguiente cita como preludio a su texto:

Sólo los idiotas creen en la realidad del mundo,

lo real es inmundo y hay que soportarlo.

Jacques Lacan

En este caso los protagonistas de la historia son varios adolescentes, en concreto dos mellizos a los que les ocurre una situación que les condicionará de por vida y les hará mantener un secreto. La culpa, el dolor y el silencio acompañarán a ambos en un intento de seguir con su vida.

SubsueloLa historia, una novela de apenas 230 páginas, es potente y dura. Una novela que empiezas y no te suelta, en la que, eso sí, abundan los saltos temporales, los cambios de ubicación, frecuentemente entre párrafo y párrafo, por lo que hay que estar muy atento para entender quién es quién en esta historia y qué le va sucediendo a cada uno, algo que en ocasiones resulta complejo.

El estilo es directo, crudo, con diálogos escuetos y donde el poder de la narración va de la mano de las descripciones de los acontecimientos y de los sentimientos de los personajes. Al autor le bastan un puñado de ellos para articular una historia que consigue agarrarnos el estómago en un nudo que solo podremos soltar cuando la terminemos. Con escasas descripciones, Subsuelo es una historia creada para apabullar al lector que se acerque a ella.

El sentimiento de empatía que genera el texto consigue meter al lector de lleno en la trama y compartir con los personajes las dichas que les depara el destino. Pasarlo mal, como ellos hacen, sentir un movimiento en el estómago, respirar con dificultad o simplemente gritarle al libro que no, que ya basta.

Sin embargo, Luján es un tipo que no se detiene en sutilezas, sino que actúa como una apisonadora a la que importa poco lo que se lleva por delante. No tiene problema en causar dolor, dañar, lesionar, o hacer sufrir a cualquiera de los personajes que se cruzan en la trama. Lo hace en el presente pero también en el pasado, utilizando los recuerdos para continuar lesionando a los personajes. Le da también igual que el lector piense que ya ha tenido suficiente, que la crueldad para con un personaje ya ha superado el límite humano.

Al haber leído anteriormente Moravia, he ido más prevenida a la novela y podría hacerme una idea sobre lo que me iba a encontrar, pero aún así el Premio de Novela Negra Hammet 2016 ha supuesto un revulsivo de carácter y estilo, un choque frontal que espolea al lector y que consigue marcar a fuego al incauto que se acerque al texto.

Quizá como en la cita de Lacan, es idiota pensar que alguien ya ha tenido bastante y que la historia, o la vida le debe algún tipo de compensación.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La fuerza del texto, la potencia del estilo del autor.
  • No es nada previsible.

Contras

  • Abundancia de saltos temporales: a la vez que nos mantiene pegados al texto, también puede hacer que perdamos el hilo o que nos confundamos en los acontecimientos.

Gracias a Atram y a Jesús por la recomendación.

Namaste.

23
Jul
18

El dolor de los demás, Miguel Ángel Hernández

El dolor de los demás comienza con una de esas frases que se te enquistan en la piel:

Hace veinte años, una Nochebuena, mi mejor amigo mató a su hermana y se tiró por un barranco.

Página 16

La frase es poderosa por ser contundente. Pero además, lo es porque sabemos que es real, que lo que hay detrás no es ficción: el mejor amigo de Miguel Ángel, Nicolás, mató a su hermana Rosi tras cenar en Nochebuena con su familia. 20 años después Hernández decide investigar un hecho que le marcó tanto como adolescente, y para ello mantendrá conversaciones con las personas que conocieron el caso, revisará las noticias publicadas sobre el suceso y tratará de localizar el expediente, de 1995, antes de que el mundo fuese totalmente informatizado y organizado en Internet.

El-dolordeLa narración se fragmenta en dos partes: de un lado, capítulos en segunda persona del singular, en el tiempo real de 1995. Por otro, la investigación posterior, en primera persona, que incluye las rutinas y actividades del autor mientras va consiguiendo información y va desenterrando sus recuerdos.

Así, desde el punto de vista del chaval sobrepasado por la situación, el autor nos hace partícipes de una situación dura, de la incomprensión y del estado de shock del Miguel Ángel del pasado. Los momentos de incertidumbre y dudas, para después ir comprendiendo la magnitud del caso.

Además, podemos conocer la reflexión sobre los recuerdos que le quedan de ese momento, el presente y su día a día y la inevitable comparación con el chico de 18 años, sus pensamientos, sus ilusiones, y sobre todo la forma de enfrentarse a un suceso brutal y traumático.

Decían en la presentación del libro, a la que tuve la ocasión de asistir, que este libro no se lee, se bebe. Tenían razón. El libro atrapa, desde una doble vertiente: la de la investigación, la de conocer qué sucedió más allá de la primera frase de la historia, pero también de una forma íntima, acercarse a la vida de uno mismo de otra época, al dolor y a la sorpresa, pero también a la nostalgia, la memoria y el pasado. Es interesante porque al conectar al pasado incluye muchos temas y reflexiona sobre su modo de ver la vida, sobre el modo que tenemos en valorar a las personas, sobre lo que nos parece principal y accesorio, sobre cómo el lugar en el que nos encontramos nos hace mirar la realidad con un cristal diferente.

El dolor de los demás es un libro que nos plantea muchas cosas, pero que también nos hace reflexionar, nos pone en la piel del amigo que acaba de escuchar la frase inicial, nos hace pensar en nosotros mismos, en los que nos rodean, en cómo asimilar determinadas cosas:

¿Podemos recordar con cariño a quien ha cometido el peor de los crímenes? ¿Es legítimo hacerlo después de haber comprendido la parte del otro? ¿Podemos amar sin perdonar? ¿Es posible llevar flores a la tumba de un asesino?

Página 295

Hay libros que hablan por sí mismos: palabra que les dedicamos es estéril comparado con un texto poderoso, sugerente e inteligente. Este es un buen ejemplo.

En cada uno de los recuerdos, también, siempre, la mancha de la noche en que sucedió la tragedia, la oscuridad del crimen, como un cuchillo, cortando el flujo de la memoria. Un denso mur de niebla en el que se proyectaban imágenes, como sombras chinescas, mezclándose con lo sucedido, adquiriendo la textura sombría del dolor, la perplejidad del instante en que Nicolás dejó de se rmi amigo y se convirtió en un ser monstruoso.

Página 99

FICHA:

Te gustará si te gusta

  • Las posesiones, Llucía Ramis.

  • Una novela rusa, Emmanuel Carrère.

Pros

  • La fuerza del texto.
  • Cómo se van incluyendo y sugiriendo diversos temas y reflexiones.

Contras

  • El uso de la segunda persona del singular, que aunque es efectivo, a mí no me gusta nada.

Namaste.




Estoy leyendo…

noviembre 2018
L M X J V S D
« Oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 692 seguidores

Dirección de contacto

Si quieres ponerte en contacto conmigo, puedes escribirme:

Sígueme en Twitter

¡Sígueme en Twitter!

¡Mis Tweets!

Categorías

Archivos

Anuncios