Posts Tagged ‘Tusquets

25
Oct
18

Los pacientes del doctor García, Almudena Grandes

He leído mucho a Grandes. Mucho mucho mucho. Soy lectora fiel desde siempre, desde sus primeras novelas. Espero sus libros como un acontecimiento anual más, soy de las que lo compran en cuanto sale. He leído los tres anteriores de la saga, los tengo todos firmados, en los estantes.

Desde Las tres bodas de Manolita han pasado 3 años, tenía ganas de volver a la leer a la madrileña. ¡Y encima salen nazis! Todo prometía, y más tras asistir a una de las presentaciones con motivo de la publicación, donde la propia Grandes contó su proceso narrativo, la línea de investigación que siguió y cómo consigue armar este puzzle inmenso que es Los pacientes del doctor García.

Los-pacientes-del-doctor-GarcíaLos que me conozcáis ya sabéis que si lo anterior es una declaración de intenciones es porque lo que viene ahora no va a ser una crítica demasiado halagüeña. Tenéis razón.

Cuando la propia autora cuenta que sus Episodios de una guerra interminable homenajean a los Episodios naciones de Galdós, uno ya puede pensar en la soberbia. Parece como si eso es algo que deben decir los demás, no uno mismo. Parece como si se diera demasiada importancia.

Los pacientes del doctor García continua la serie que inició con Inés y la alegría, como cuarto episodio de una guerra que en este caso son dos: la Civil y la Segunda Guerra Mundial. La estructura es la misma que sus otras historias hermanas, alternándose un episodio histórico con uno de ficción. También encontramos los elementos propios de Grandes: la abundancia de personajes, los saltos temporales y las tramas que se acaban uniendo.

En este caso tenemos un trío de hombres protagónicos: un médico republicano, un diplomático y un soldado-boxeador. Mención merece la real y surreal Clara Stauffer, una mujer que creó una red de huida de los criminales nazis hacia Argentina desde un piso en Madrid y con la connivencia del gobierno franquista.

Básicamente la trama es la que ya hemos leído antes: personas que buscan sobrevivir ante situaciones límite, decisiones que les marcarán, encontronazos de los que surgirán amistades y amores.

Entonces, si todo lo anterior ya lo he leído en sus otros libros de la saga y encima hay nazis (¡nazis!), ¿qué es lo que falla?

1. El número de páginas. La sensación constante de que lo que se dice se puede decir con muchas menos palabras.

2. Un machacón exceso en el estilo, como con las repeticiones, en especial esta:

Adrián Gallardo Ortega (…) nunca había sido demasiado inteligente.

Página 285

Durante todo el libro cada vez que aparece este personaje se repite como un mantra la misma frase con pequeños cambios: no comprendía o no era demasiado listo o no sabía qué estaba ocurriendo. ¿Por qué en lugar de repetirlo no me muestras por qué no lo es y así saco yo mis propias conclusiones?

3. La excesividad. Como mantra: son excesivos la cantidad de personajes (personajes y familiares, amigos y vecinos, amoríos y referencias), los saltos temporales y hasta las descripciones y las frases:

Aunque la beca que le permitió acabar la carrera tan deprisa como había hecho el bachiller corrió a cargo del gobierno, la familia Azcárate, vinculada al colegio de Villablino desde que el tío Gumersindo inspiró a su amigo Paco Fernández Blanco y Sierra-Pambley el proyecto de su fundación, le amparó desde su primer día en la capital. Así, su vida cambió tan deprisa que su casa, Robles, la sacristía de la parroquia, se convirtieron en piezas sueltas de un recuerdo imposible, un pasado tan dudoso para el joven abogado que trabajaba en un bufete mientras hacía los cursos de la Escuela Diplomática, como si se lo hubiera inventado él mismo.

Página 104

4. Los arquetipos. ¿Apostamos? Médico republicano = noble, leal, recio.

Boxeador en la División azul = estúpido, necio, aprovechado.

En esta historia los personajes son tan fácilmente reconocibles que sabemos qué tipo de acción va a realizar cada uno. Si es un acto heroico o deleznable dependerá del bando en el que hayan luchado en la Guerra Civil. Muy original todo. Prácticamente una parodia.

Todo esto no solo ha conseguido que me aburra, sino que rechace el libro por excesivo en todas sus facetas. Da la sensación de que todo el trabajo de documentación ha de aparecer en este libro y lo que debería ser accesorio acaba convirtiéndose en principal, apabullantes las referencias, las circunstancias y cada uno de los detalles que incluye. Mientras que en otras de sus historias está trabajada la estructura y el hilo conductor, aquí encontramos un caos continuo, como si acabara juntando capítulos que estaban a medias por el simple hecho de que ya estaban escritos.

No sólo no he conectado con el texto ni con los personajes, sino que me la sensación de rechazo ha sido perenne, rechazo por el texto, por la estructura, por el enfoque, por la simplicidad en cosas que debían ser complejas (los personajes, por ejemplo) y la complejidad en cosas que debían ser simples (os animo a que contéis el número de frases del párrafo que he incluido más arriba).

En fin, para mí este libro no hay por donde cogerlo.

Os dejo la reseña de La librería de Javier, donde en los comentarios otros lectores se muestran tan estupefactos como yo.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • Los guiños a las historias anteriores.
  • Conocer la historia, como la red Stauffer.
Contras
  • Excesividad: de tramas, de estilo, de personajes, de saltos temporales.

Namaste.

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13
Sep
18

La desaparición de Josef Mengele, Olivier Guez

Los que lleváis un tiempo por aquí, ya sabéis que los libros de nazis, así como concepto general, me atraen como una polilla a la luz. Sean historias inventadas, noveladas, ensayos, cómics o novelas históricas, es ver este periodo histórico y querer leer el libro.

MengeleEste año me atrajeron dos libros: el primero, El orden del día, de Éric Vuillard, ganador del Premio Goncourt, el segundo este, ganador del Premio Renaudot también en 2017. Del primero determinados comentarios me hicieron acabar descartándolo, el segundo fue un regalo muy acertado.

La desaparición de Josef Mengele es la historia de la huida del fanático doctor nazi tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Mengele viaja a Argentina para después acabar viviendo en Paraguay y Brasil, siempre con nombres falsos y pensando que, como le ocurrió a Eichmann, iban a acabar encontrándole y juzgándole.

Esta historia parte de la base de lo que sucedió realmente: los documentos que acreditan dónde y cómo llegó a Suramérica, dónde vivió y a qué se dedicaba, pero también un intento de acercarse a lo que pudo llegar a sentir, aunque siempre manteniéndose desde el punto de vista teórico.

El libro tiene, pues una doble vertiente: la de conocer la realidad de la connivencia de gobiernos y países con los criminales nazis y la doméstica de un tipo que acabó viviendo de lo que le enviaba su familia, con miedo a que el Mossad lo encontrase.

Mengele es el príncipe de las tinieblas europeas. El médico orgulloso ha diseccionado, torturado, quemado a niños. El hijo de buena familia ha enviado a cuatrocientos mil hombres a la cámara de gas silbando entre dientes.

(…)

Europa, valle de lágrimas.

Europa, necrópolis de una civilización aniquilada por Mengele y sus esbirros de la Orden Negra de la calavera, punta envenenada de una flecha lanzada en 1914.

Página 127

La verdad es que el hecho de no ir con ningún tipo de expectativa ayuda a que nos encontremos directamente con lo que el autor nos tiene que ofrecer, y en este caso Guez lo hace de forma muy medida, huyendo de los dos extremos: el ensayo puro y duro y la ficción. Así acaba sacándose de la manga una historia real (esto es, apoyada en información verídica) en la que aporta el ritmo necesario para que se haga muy amena, perfecta para un fin de semana de lluvia.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La mezcla entre historia y ficción.
  • Historia muy amena.
Contras
  • Al partir de la teoría puede caer en fantasear sobre cómo se sintió Mengele sin que se sepa realmente.

Namaste.

11
Jun
18

Una princesa en Berlín, Arthur R.G. Solmssen

Una princesa en Berlín llevaba, sin exagerar, unos tres años esperando en el estante. Aunque la historia me atraía (Berlín, época de entreguerras) tuvo que esperar demasiado hasta que me decidí a leerlo.

Una-princesa-en-BerlínObviamente, las expectativas eran elevadas. Muchos habían sido los que me comentaban lo interesante que era su lectura, lo bueno que era el libro. Quizá mi visión de lo que me iba a encontrar ha perjudicado la lectura en sí, pero bueno, ya sabemos que los lectores somos todo lo que hemos leído y contra eso poco podemos hacer.

El título nos adelanta mucho de lo que nos vamos a encontrar en la historia: Berlín, 1922, la ciudad experimenta un cambio que acabará con el ascenso al poder de un pintorcillo austriaco. Mientras tanto, un joven estadounidense nos narra su vida lejos de Estados Unidos, cómo decide acabar en la capital alemana al beneficiarse de la hiperinflación. Allí entablará amistad con aristócratas, periodistas y con princesas, aprovechando sus contactos para mantener al lector informado del barullo social y político del ambiente.

Una princesa en Berlín es muchas cosas: una historia de amor, una novela histórica y un libro muy plano. Ocurren pocas cosas, no se mantiene en ningún lado atisbo de tensión o intriga y la acción avanza muy lentamente, llegando incluso a aburrir. Tampoco es que existan demasiadas descripciones, simplemente la sensación es que el autor no sabe muy bien dónde va a parar y para que no se note demasiado se van añadiendo páginas de esqueléticos diálogos en los que se suprimen los verbos auxiliares, generando confusión en el lector que no sabe quién dice qué.

En general, se me ha hecho una historia muy densa: los personajes me parecían esbozos a los que se les saca poco partido y en particular, me parecía que este intento de historia ya lo había leído en otra ocasión y con mejores resultados.

Pedí la cuenta. Cuando la trajeron, estaba cuidadosamente detallada y sumaba 790.650.000.000 de marcos. Muy serviciales, habían calculado al cambio especial de 31 dólares con 63.

– ¿Puedo ver esa cuenta? – preguntó Alfred, poniéndose las gafas de leer, y antes de que yo pudiera evitarlo, la tomó.

(…)

– ¡Esto es ultrajante!

– ¡No es culpa nuestra, señor!

– ¿De dónde ha sacado este Kurs? Usted sabe muy bien que a las dos eran veintiséis mil millones.

– ¡Pero ahora son las dos de la madrugada, Herr Baron! Tenemos que defendernos…

– ¿E inventan por ello un nuevo Kurs? ¿El Kurs nocturno del Adlon?

– El cálculo da menos de veinticinco mil millones por dólar -anunció Christoph, que había estado haciendo cuentas en el reverso de un menú.

– Herr Baron, tenemos que defendernos -dijo el gerente.

– ¿Cómo sabremos cuál será el Kurs cuando depositemos el dinero mañana por la mañana? -preguntó el cajero. Era un joven pálido, colérico, de piel enfermiza y gafas de cristales gruesos. Parecía cansado.

– ¡Usted está cobrando en dólares, hombre! -dijo Christoph en tono de plaza de armas-. ¡Mañana por la mañana valdrán más!

(…)

Cuando terminaron las negociaciones, mi cuenta había sido reducida en un dólar y veintitrés centavos, lo cual difícilmente valía la pequeña escena.

Páginas 398-399

¿Os suena algo? ¿Joven, estadounidense, viviendo en Europa, contándonos los que ocurre en este periodo? ¿Amigo de unos y de otros, un protagonista que se utiliza como testigo de los eventos históricos de un país que no es el suyo?

Ese es el fantasma que me ha acompañado durante toda la lectura: esto lo he leído yo en los libros de Upton Sinclair, este Peter Ellis no es sino una versión sin alma de Lanny Budd, y en general la historia es un intento de Entre dos mundos. O quizá no un intento, sino directamente una simplificación, porque se suprimen los contenidos que podrían resultar más densos: la política, el devenir social, las referencias culturales… quizá una versión más sencilla, y por tanto, más vendible. Y eso sí que me da rabia: que Una princesa en Berlín se mencione aquí y allá simplemente por el hecho de que fue publicada en 1980, porque es más fácil de leer aunque se quede a años luz de la excelencia del amigo Lanny.

Así que, amigos lectores, voy a dejar el libro en el estante que le corresponde y cuando alguien lo mencione preparé mi artillería y recomendaré sin parar a Sinclair. Queda dicho.

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • 14, Jean Echenoz.

Pros

  • Interesante para los que se quieran acercar a este periodo histórico

Contras

  • La trama es escasa y el libro se hace denso.
  • Los diálogos esquemáticos, la sensación de tratar de copiar a Upton Sinclair.

Namaste.

19
Jun
17

Kitchen, Banana Yoshimoto

Hace mucho, mucho tiempo, leí Recuerdos de un callejón sin salida. Ya entonces varios lectores me recomendaron títulos con los que continuar leyendo a Yoshimoto. En mi última visita a la biblioteca, mis pasos me encaminaron a la Y, siendo éste uno de los libros disponibles.

kitchenKitchen se divide en tres pequeños relatos al que el primero da nombre. En él se cuenta la historia de Mikage, que es acogida por una peculiar familia tras la muerte de su abuela. El segundo relato, Luna llena, bien puede considerarse la continuación del primero, al ahondar en la vida de la madre que acoge a nuestra protagonista.

Ante el tema de la pérdida, la autora es austera y consigue un estilo limpio y directo que nos deja fragmentos donde se reflexiona el propio ser y el paso del tiempo, pequeñas pinceladas de su visión del mundo:

Hace poco palpé, por primera vez, con mis manos y con mis ojos, un mundo amplio, una oscuridad profunda y un goce y una soledad sin fin. Me parece que, hasta ahora, he estado mirando el mundo con un ojo cerrado.

Página 20

Sin embargo, no he podido conectar con los personajes. Sus actos me parecían extraños y las descripciones de sus emociones no me han acabado de llenar, como si estuvieran a medio hacer, o como si yo, por ser europea, no entendiera lo que una japonesa da a entender en cada palabra. El estilo además me ha parecido un intento, un borrador, una demostración de lo que podría llegar a conseguir pero sin ese remate final para hacerlo completo.

En cambio el último de los relatos sí que me ha gustado, quizá su nombre de por musical ya me ponía a su favor: Moonlight Shadow. En este caso, la protagonista afronta la muerte de su novio, su pérdida y su recuerdo, y los pasos que va dando hasta conseguir sentir algo de paz.

Me cautiva más un puñado de oro en polvo que el esfuerzo de seguir excavando en el río durante largo tiempo. Y pienso que estaría bien que la personas a las que amo fuera más felices de lo que son ahora.

Página 201

En este caso el relato me ha parecido más trabajado y mejor hilado, con más puntos de unión entre las situaciones.

Pudiera ser que mis gustos se van alejando de la literatura nipona, o que el hecho de que la traducción chirríe en determinados momentos me haya sacado de la historia (personalmente lo achaco a que esta edición tiene traducción del 91 y hay muchos giros del lenguaje que suenan raros o incluso incorrectos). En cualquier caso, y aunque el último relato me ha recordado a la visión que yo tenía de la autora, la sensación al acabarlo ha sido más de alivio que de otra cosa.

Os dejo la reseña de Iván, que es más duro con el libro.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Cómo construye el último relato.
Contras
  • Poca conexión con los personajes.
  • Da la sensación de que está a medio hacer.

Namaste.

05
Jun
17

Patria, Fernando Aramburu

El libro del que todo el mundo lleva hablando varios meses llegó a mi lista de lecturas por casualidad. Pedro se ofreció a colmar mi curiosidad prestándomelo, cuando ya había renunciado a leerlo, y no pude rechazar la oportunidad.

PatriaSinceramente, lo primero que me echaba para atrás era su número de páginas. Más de 600, además de un tema, que en mi imaginario se veía árido y áspero: la banda terrorista ETA. Si no recuerdo mal, nunca he leído nada relacionado con el asunto y tampoco me ha atraído especialmente, más bien lo contrario.

El propio Pedro me comentó que no me llevara a engaño, porque Patria engancha desde la primera página. Qué razón llevaba.

El comienzo de la novela coincide con el anuncio de ETA del abandono de las armas. A la primera que conocemos es a Bittori, viuda de un asesinado. Por otro lado, tenemos a Miren, matriarca de otra familia, madre de un miembro de ETA. Ambas, amigas, separadas por el tiempo, la sangre y el odio.

A partir de ahí, Aramburu va aportando información por medio de saltos temporales, para que conozcamos la realidad de las matriarcas. Después, cuando se queda todo en el punto álgido, nos adentraremos en la vida de los hijos, desde su infancia hasta su edad adulta.

Con todos estos elementos, el autor consigue que en ningún momento decaiga la atención del lector, que se descubre a sí mismo leyendo cien páginas de golpe porque quiere saber, necesita conocer, qué ocurrió cuando asesinaron al Txato. Pero de paso, conoceremos las vidas y miserias de dos jóvenes que pierden a su padre, de cómo afrentan el dolor y cómo siguen con sus vidas; además de otros dos jóvenes que tienen a un hermano entre rejas.

Si algo consigue Patria es acercar un tema árido de una forma muy amena y muy global, dando que también se centra en la vida de Joxe Mari, el terrorista: sus motivaciones para unirse a la banda y los pensamientos que se le pasan por la cabeza durante los años de lucha armada, para acabar reflexionando sobre sus actos desde la cárcel.

Además tiene el mérito de conseguir que un lector que no ha conocido ese ambiente de un pueblo vasco en los ochenta, pueda hacerse a la idea de la atmósfera y la tensión que se mascaba entonces.

En mi caso, no diré que es la novela del año, pero sí que me he llevado una grata sorpresa con una lectura de la que desconfiaba. Me ha recordado a Almudena Grandes y su El corazón helado (por suerte sin la manía de la abundancia de enumeraciones que tiene la madrileña).

Algunos dicen que se trata de la novela del terrorismo etarra… otros que aún está por escribir. En cualquier caso, considero que es una lectura muy recomendable para acercarse al tema.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Cómo trata el tema etarra, además de cómo va hilando el resto de temas secundarios, que son variados.
  • El personaje de Arantxa.
Contras
  • Abundancia de reiteraciones sobre cosas que ya ha contado.
  • Estoy enfadada con la edición de Tusquets porque después de buscar cada una de las palabras en euskera en Intenet, me doy cuenta tarde de que HAY UN GLOSARIO AL FINAL DEL LIBRO. ¿Por qué no ponerlo al principio?

Namaste.

19
Jul
16

Asesinos sin rostro, Henning Mankell

De vez en cuando me da por saltarme mi lista de pendientes o de libros que voy a leer a continuación, los cuales están situados en una estantería en concreto, y decido comenzar a leer un libro que no tenía en mente. Esta situación suele estar motivada por alguna conversación, el otorgamiento de un premio o la noticia de un autor en concreto.

Hacia-rutas-salvajesJusto eso me ocurrió con esta novela. Desde El chino no había vuelto a leer a Mankell, pero de repente la necesidad de comenzar con la saga de Wallander me hizo seleccionarlo en mi Kindle para acometer su lectura. Mi idea era comenzar la saga auspiciada por muchos buenos comentarios, como los de Atram y Molinos.

Asesinos sin rostro es, por tanto, el primer libro de la saga del famoso inspector, donde se nos presenta a Wallander, que trata de resolver el asesinato de una pareja de ancianos con una única pista, la palabra que pronuncia la esposa antes de fallecer: extranjero.

Publicada en 1991, muchas de las cosas que nos presenta nos parecen a día de hoy obsoletas (el uso de la tecnología, que explique demasiado un sistema informática), mientras que otros son poderosamente actuales, como la crisis de refugiados de la Suecia de época. La mezcla es extraña y chocante.

Desde el punto de partida del asesinato, Wallander, el irredento inspector errático y maltratado por la vida, trata de unir las piezas para seguir la pista de un asesinato aparentemente irresoluble.

Como suele ocurrir en este tipo de novelas, las cosas se lían hasta límites insospechados a través de los bajos fondos de Suecia, con un inspector que a duras penas sigue los pasos de los criminales.

A pesar de que está bien escrita, ha sido una de esas lecturas que me han dejado fría, en el sentido de que no me transmitía ninguna sensación lo suficientemente fuerte como para odiarlo o amarlo, como para querer conocer el final o como para querer tirarlo por la ventana. Ya lo he dicho en varias ocasiones: mejor odiarlo que resultar indiferente, porque se convertirá en uno de esos libros que no recordaré en un par de años. He llegado a dudar si ya no estoy en sintonía con la novela negra, pero claro, luego pienso en Jim Thompson y se me pasa.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  •  La creación de los personajes y los diálogos que tienen entre ellos.

Contras

  • Su lectura me ha resultado indiferente.

  • Me he dado cuenta de que asumo perfectamente las limitaciones de los siglos pasados, pero cuando en una novela ambientada en los 90 comentan demasiado los temas tecnológicos me aburro soberanamente. No puedo evitarlo. Quizá sea porque ya lo he vivido y sigo teniendo pesadillas con el sonido del router.

Namaste.

02
Jul
16

IMM (44)

El mes de junio los lectores estamos de fiesta, una fiesta caracterizada por el calor, el Retiro lleno de gente y los libros por doquier. Armada de mi sempiterna lista (en este caso, con los libros que quería adquirir ya decididos), me acerqué a la Feria del Libro de Madrid. Seguramente muchos de vosotros ya lo habréis visto por las redes sociales. Aquí tengo el botín que me hice en la Feria más una nueva incorporación:

IMM-44

  • La tierra que pisamos, Jesús Carrasco. Desde la publicación de Intemperie quería leer al autor pero nunca sacaba hueco para hacerlo. Ésta es su segunda novela y también la ponen por las nubes. Aproveché que el autor se encontraba firmando para hacerme con su firma y conversar un poco con él. Siempre me da rabia ver autores destacados sin fila y otros personajillos con filas de cien personas, pero fin, la feria es así.
  • El guitarrista, Luis Landero. Tengo apuntado en mi libreta Juegos de la edad tardía desde hace muchos años. Sin embargo, por recomendación e insistencia de Bartleby acabamos acercándonos a la caseta donde se encontraba el autor y fue éste el título escogido. Si no me gusta le echaré la culpa a él, huelga decir.
  • Cartas a Milena, Kafka. He sido muy cansina con este libro (quizá hasta demasiado, ¿no Atram? :S), hasta llegar el punto de la NECESIDAD de hacerme con él. Di vueltas y vueltas hasta que encontré la caseta de Alianza. Fui tan convencida a la caseta diciendo el nombre que una pareja de ancianos se dieron codazos entre sí mientras ojeaba el título. Nunca sabré si también lo compraron.
  • Estrómboli, Jon Bilbao. Uno de esos libros que enamoran por la portada y después atraen por todos y cada uno de los comentarios positivos que hay por Internet. Dudaba si hacerme con él o no, pero casualmente el día que me acerqué se encontraba firmando el autor. Llegué por los pelos pero pude hacerme con él. Tengo muchas ganas de empezarlo. Edita Impedimenta.
  • Crimen y castigo, Fiódor Dostoievski. Cuando en el verano de 2001 leí esta novela era mi primera incursión con el genial autor ruso. Para más inri lo hice con una de esas ediciones sacadas de la biblioteca que se van desmontando en cada página, con traducciones dudosas y que por la fecha de edición podría haber sido mi padre. Llevo enamorada de las ediciones de Austral mucho tiempo, peeero, unas porque las prefiero en inglés, otras porque ya las he leído, no me he hecho con ningún ejemplar. Cuando vi que publicaban este título, decidí que tenía que hacerme con él. En Internet me fijé que la fecha de publicación era posterior, así que me llevé una grata sorpresa al ver que ya lo tenían disponible para su compra en su caseta.
  • Cosecha, Jim Crace. La caseta de Hoja de Lata es una de esas que quisieras llevarte a casa. Tuve en la mano Tea Rooms, de Luisa Carnés a consecuencia de la reseña de Atram pero el que venía en mi lista es éste. Como fue la última caseta en la que compré y mi tarjeta ya echaba humo decidí contenerme y no llevarme los dos. Sobre Cosecha, sólo diré que he leído la reseña de Babelia en diagonal, pero con la mención de Faulkner me basta y me sobra.
  • Manual de mujeres de la limpieza, Lucia Berlin. Cuando ves un título en todos los sitios, en todas las redes sociales, en todas las reseñas y aún así no te convence, lo acabas ignorando. Ahora bien, si de repente distintas personas te dicen la misma frase “El título es malo, la portada feísima, pero aún así tienes que leerlo”, me sale un movimiento de cuello por la coincidencia y el convencimiento de que algo ha de haber en un libro que causa tantas pasiones. No tenía pensado comprarlo, la verdad.
  • Un amor que destruye ciudades, Eileen Chang. Envío de los amigos de Libros del Asteroide. Me lo encontré en el buzón el lunes siguiente a la Feria, cuando aún no había tenido tiempo de colocar los libros que acababa de comprar. Ya lo he leído así que pronto tendréis la reseña por aquí.

Y vosotros, ¿habéis comprado algo en la Feria del Libro de Madrid? ¿También cotilleáis qué compran los demás? ¿Vuestro entorno cercano os llama locos cuando llegáis con las bolsas? ¿No os ponéis un poco enfermos al ver las colas inmensas de cualquier personajillo de medio pelo? ¡El año que viene más!

Mientras tanto, a pesar del calor (o gracias a él), sigamos leyendo.

Namaste.




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