Posts Tagged ‘Tusquets

19
Jun
17

Kitchen, Banana Yoshimoto

Hace mucho, mucho tiempo, leí Recuerdos de un callejón sin salida. Ya entonces varios lectores me recomendaron títulos con los que continuar leyendo a Yoshimoto. En mi última visita a la biblioteca, mis pasos me encaminaron a la Y, siendo éste uno de los libros disponibles.

kitchenKitchen se divide en tres pequeños relatos al que el primero da nombre. En él se cuenta la historia de Mikage, que es acogida por una peculiar familia tras la muerte de su abuela. El segundo relato, Luna llena, bien puede considerarse la continuación del primero, al ahondar en la vida de la madre que acoge a nuestra protagonista.

Ante el tema de la pérdida, la autora es austera y consigue un estilo limpio y directo que nos deja fragmentos donde se reflexiona el propio ser y el paso del tiempo, pequeñas pinceladas de su visión del mundo:

Hace poco palpé, por primera vez, con mis manos y con mis ojos, un mundo amplio, una oscuridad profunda y un goce y una soledad sin fin. Me parece que, hasta ahora, he estado mirando el mundo con un ojo cerrado.

Página 20

Sin embargo, no he podido conectar con los personajes. Sus actos me parecían extraños y las descripciones de sus emociones no me han acabado de llenar, como si estuvieran a medio hacer, o como si yo, por ser europea, no entendiera lo que una japonesa da a entender en cada palabra. El estilo además me ha parecido un intento, un borrador, una demostración de lo que podría llegar a conseguir pero sin ese remate final para hacerlo completo.

En cambio el último de los relatos sí que me ha gustado, quizá su nombre de por musical ya me ponía a su favor: Moonlight Shadow. En este caso, la protagonista afronta la muerte de su novio, su pérdida y su recuerdo, y los pasos que va dando hasta conseguir sentir algo de paz.

Me cautiva más un puñado de oro en polvo que el esfuerzo de seguir excavando en el río durante largo tiempo. Y pienso que estaría bien que la personas a las que amo fuera más felices de lo que son ahora.

Página 201

En este caso el relato me ha parecido más trabajado y mejor hilado, con más puntos de unión entre las situaciones.

Pudiera ser que mis gustos se van alejando de la literatura nipona, o que el hecho de que la traducción chirríe en determinados momentos me haya sacado de la historia (personalmente lo achaco a que esta edición tiene traducción del 91 y hay muchos giros del lenguaje que suenan raros o incluso incorrectos). En cualquier caso, y aunque el último relato me ha recordado a la visión que yo tenía de la autora, la sensación al acabarlo ha sido más de alivio que de otra cosa.

Os dejo la reseña de Iván, que es más duro con el libro.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Cómo construye el último relato.
Contras
  • Poca conexión con los personajes.
  • Da la sensación de que está a medio hacer.

Namaste.

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05
Jun
17

Patria, Fernando Aramburu

El libro del que todo el mundo lleva hablando varios meses llegó a mi lista de lecturas por casualidad. Pedro se ofreció a colmar mi curiosidad prestándomelo, cuando ya había renunciado a leerlo, y no pude rechazar la oportunidad.

PatriaSinceramente, lo primero que me echaba para atrás era su número de páginas. Más de 600, además de un tema, que en mi imaginario se veía árido y áspero: la banda terrorista ETA. Si no recuerdo mal, nunca he leído nada relacionado con el asunto y tampoco me ha atraído especialmente, más bien lo contrario.

El propio Pedro me comentó que no me llevara a engaño, porque Patria engancha desde la primera página. Qué razón llevaba.

El comienzo de la novela coincide con el anuncio de ETA del abandono de las armas. A la primera que conocemos es a Bittori, viuda de un asesinado. Por otro lado, tenemos a Miren, matriarca de otra familia, madre de un miembro de ETA. Ambas, amigas, separadas por el tiempo, la sangre y el odio.

A partir de ahí, Aramburu va aportando información por medio de saltos temporales, para que conozcamos la realidad de las matriarcas. Después, cuando se queda todo en el punto álgido, nos adentraremos en la vida de los hijos, desde su infancia hasta su edad adulta.

Con todos estos elementos, el autor consigue que en ningún momento decaiga la atención del lector, que se descubre a sí mismo leyendo cien páginas de golpe porque quiere saber, necesita conocer, qué ocurrió cuando asesinaron al Txato. Pero de paso, conoceremos las vidas y miserias de dos jóvenes que pierden a su padre, de cómo afrentan el dolor y cómo siguen con sus vidas; además de otros dos jóvenes que tienen a un hermano entre rejas.

Si algo consigue Patria es acercar un tema árido de una forma muy amena y muy global, dando que también se centra en la vida de Joxe Mari, el terrorista: sus motivaciones para unirse a la banda y los pensamientos que se le pasan por la cabeza durante los años de lucha armada, para acabar reflexionando sobre sus actos desde la cárcel.

Además tiene el mérito de conseguir que un lector que no ha conocido ese ambiente de un pueblo vasco en los ochenta, pueda hacerse a la idea de la atmósfera y la tensión que se mascaba entonces.

En mi caso, no diré que es la novela del año, pero sí que me he llevado una grata sorpresa con una lectura de la que desconfiaba. Me ha recordado a Almudena Grandes y su El corazón helado (por suerte sin la manía de la abundancia de enumeraciones que tiene la madrileña).

Algunos dicen que se trata de la novela del terrorismo etarra… otros que aún está por escribir. En cualquier caso, considero que es una lectura muy recomendable para acercarse al tema.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Cómo trata el tema etarra, además de cómo va hilando el resto de temas secundarios, que son variados.
  • El personaje de Arantxa.
Contras
  • Abundancia de reiteraciones sobre cosas que ya ha contado.
  • Estoy enfadada con la edición de Tusquets porque después de buscar cada una de las palabras en euskera en Intenet, me doy cuenta tarde de que HAY UN GLOSARIO AL FINAL DEL LIBRO. ¿Por qué no ponerlo al principio?

Namaste.

19
Jul
16

Asesinos sin rostro, Henning Mankell

De vez en cuando me da por saltarme mi lista de pendientes o de libros que voy a leer a continuación, los cuales están situados en una estantería en concreto, y decido comenzar a leer un libro que no tenía en mente. Esta situación suele estar motivada por alguna conversación, el otorgamiento de un premio o la noticia de un autor en concreto.

Hacia-rutas-salvajesJusto eso me ocurrió con esta novela. Desde El chino no había vuelto a leer a Mankell, pero de repente la necesidad de comenzar con la saga de Wallander me hizo seleccionarlo en mi Kindle para acometer su lectura. Mi idea era comenzar la saga auspiciada por muchos buenos comentarios, como los de Atram y Molinos.

Asesinos sin rostro es, por tanto, el primer libro de la saga del famoso inspector, donde se nos presenta a Wallander, que trata de resolver el asesinato de una pareja de ancianos con una única pista, la palabra que pronuncia la esposa antes de fallecer: extranjero.

Publicada en 1991, muchas de las cosas que nos presenta nos parecen a día de hoy obsoletas (el uso de la tecnología, que explique demasiado un sistema informática), mientras que otros son poderosamente actuales, como la crisis de refugiados de la Suecia de época. La mezcla es extraña y chocante.

Desde el punto de partida del asesinato, Wallander, el irredento inspector errático y maltratado por la vida, trata de unir las piezas para seguir la pista de un asesinato aparentemente irresoluble.

Como suele ocurrir en este tipo de novelas, las cosas se lían hasta límites insospechados a través de los bajos fondos de Suecia, con un inspector que a duras penas sigue los pasos de los criminales.

A pesar de que está bien escrita, ha sido una de esas lecturas que me han dejado fría, en el sentido de que no me transmitía ninguna sensación lo suficientemente fuerte como para odiarlo o amarlo, como para querer conocer el final o como para querer tirarlo por la ventana. Ya lo he dicho en varias ocasiones: mejor odiarlo que resultar indiferente, porque se convertirá en uno de esos libros que no recordaré en un par de años. He llegado a dudar si ya no estoy en sintonía con la novela negra, pero claro, luego pienso en Jim Thompson y se me pasa.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  •  La creación de los personajes y los diálogos que tienen entre ellos.

Contras

  • Su lectura me ha resultado indiferente.

  • Me he dado cuenta de que asumo perfectamente las limitaciones de los siglos pasados, pero cuando en una novela ambientada en los 90 comentan demasiado los temas tecnológicos me aburro soberanamente. No puedo evitarlo. Quizá sea porque ya lo he vivido y sigo teniendo pesadillas con el sonido del router.

Namaste.

02
Jul
16

IMM (44)

El mes de junio los lectores estamos de fiesta, una fiesta caracterizada por el calor, el Retiro lleno de gente y los libros por doquier. Armada de mi sempiterna lista (en este caso, con los libros que quería adquirir ya decididos), me acerqué a la Feria del Libro de Madrid. Seguramente muchos de vosotros ya lo habréis visto por las redes sociales. Aquí tengo el botín que me hice en la Feria más una nueva incorporación:

IMM-44

  • La tierra que pisamos, Jesús Carrasco. Desde la publicación de Intemperie quería leer al autor pero nunca sacaba hueco para hacerlo. Ésta es su segunda novela y también la ponen por las nubes. Aproveché que el autor se encontraba firmando para hacerme con su firma y conversar un poco con él. Siempre me da rabia ver autores destacados sin fila y otros personajillos con filas de cien personas, pero fin, la feria es así.
  • El guitarrista, Luis Landero. Tengo apuntado en mi libreta Juegos de la edad tardía desde hace muchos años. Sin embargo, por recomendación e insistencia de Bartleby acabamos acercándonos a la caseta donde se encontraba el autor y fue éste el título escogido. Si no me gusta le echaré la culpa a él, huelga decir.
  • Cartas a Milena, Kafka. He sido muy cansina con este libro (quizá hasta demasiado, ¿no Atram? :S), hasta llegar el punto de la NECESIDAD de hacerme con él. Di vueltas y vueltas hasta que encontré la caseta de Alianza. Fui tan convencida a la caseta diciendo el nombre que una pareja de ancianos se dieron codazos entre sí mientras ojeaba el título. Nunca sabré si también lo compraron.
  • Estrómboli, Jon Bilbao. Uno de esos libros que enamoran por la portada y después atraen por todos y cada uno de los comentarios positivos que hay por Internet. Dudaba si hacerme con él o no, pero casualmente el día que me acerqué se encontraba firmando el autor. Llegué por los pelos pero pude hacerme con él. Tengo muchas ganas de empezarlo. Edita Impedimenta.
  • Crimen y castigo, Fiódor Dostoievski. Cuando en el verano de 2001 leí esta novela era mi primera incursión con el genial autor ruso. Para más inri lo hice con una de esas ediciones sacadas de la biblioteca que se van desmontando en cada página, con traducciones dudosas y que por la fecha de edición podría haber sido mi padre. Llevo enamorada de las ediciones de Austral mucho tiempo, peeero, unas porque las prefiero en inglés, otras porque ya las he leído, no me he hecho con ningún ejemplar. Cuando vi que publicaban este título, decidí que tenía que hacerme con él. En Internet me fijé que la fecha de publicación era posterior, así que me llevé una grata sorpresa al ver que ya lo tenían disponible para su compra en su caseta.
  • Cosecha, Jim Crace. La caseta de Hoja de Lata es una de esas que quisieras llevarte a casa. Tuve en la mano Tea Rooms, de Luisa Carnés a consecuencia de la reseña de Atram pero el que venía en mi lista es éste. Como fue la última caseta en la que compré y mi tarjeta ya echaba humo decidí contenerme y no llevarme los dos. Sobre Cosecha, sólo diré que he leído la reseña de Babelia en diagonal, pero con la mención de Faulkner me basta y me sobra.
  • Manual de mujeres de la limpieza, Lucia Berlin. Cuando ves un título en todos los sitios, en todas las redes sociales, en todas las reseñas y aún así no te convence, lo acabas ignorando. Ahora bien, si de repente distintas personas te dicen la misma frase “El título es malo, la portada feísima, pero aún así tienes que leerlo”, me sale un movimiento de cuello por la coincidencia y el convencimiento de que algo ha de haber en un libro que causa tantas pasiones. No tenía pensado comprarlo, la verdad.
  • Un amor que destruye ciudades, Eileen Chang. Envío de los amigos de Libros del Asteroide. Me lo encontré en el buzón el lunes siguiente a la Feria, cuando aún no había tenido tiempo de colocar los libros que acababa de comprar. Ya lo he leído así que pronto tendréis la reseña por aquí.

Y vosotros, ¿habéis comprado algo en la Feria del Libro de Madrid? ¿También cotilleáis qué compran los demás? ¿Vuestro entorno cercano os llama locos cuando llegáis con las bolsas? ¿No os ponéis un poco enfermos al ver las colas inmensas de cualquier personajillo de medio pelo? ¡El año que viene más!

Mientras tanto, a pesar del calor (o gracias a él), sigamos leyendo.

Namaste.

18
Oct
14

La línea invisible del horizonte, Joaquín Berges

Tras Vive como puedas y Un estado del malestar, el autor maño regresa con La línea invisible del horizonte.

La-línea-invisible-del-horizonteEn esta ocasión, Berges nos presenta a Javier, un neurólogo madrileño que atropella un animal en una carretera cercana al Pirineo. Desde ese momento entablará relación con los habitantes del pueblo cercano que le acogen, le cuidan y le obligan a seguir día a día con una nueva rutina.

Los ingredientes son, por tanto, los mismos que en sus otras novelas: personajes centrales perdidos y desorientados que cambian su zona de confort por una nueva realidad a la que no saben muy bien cómo aceptar. Hombres que dudan, del amor y de la vida, de la seguridad con la que vivían y que desaparece de repente, ya sea por una decisión radical (como Un estado de malestar, en el que el protagonista rompe con su pasado) o bien por un accidente, como punto de inflexión de una rutina que se ha roto.

Una nueva vida que se representa a través de un nuevo entorno, un nuevo amor, nuevas amistades, y lo que es más importante: nuevos valores. Ver la realidad con otros principios, dando importancia a aquéllas cosas que no la tenían.

Sin embargo, hay algo que ha desaparecido o bien que yo no he sabido ver, y es ese cinismo que se respiraba en sus otras novelas, la sátira y el humor, el modo de hilar lo duro de la situación con algunos diálogos absurdos que desequilibraban la historia y mantenían al lector unido a la trama no sólo por la tristeza y la soledad sino también por la risa contenida, por el reflejo propio.

Disfruté mucho con Vive como puedas, y aún más con Un estado del malestar. Pero con La línea invisible del horizonte no me ha pasado lo mismo. Quizá porque las situaciones me han parecido más forzadas, quizá porque los personajes me recordaban a los de sus otras novelas pero más edulcorados, como si les faltara empaque o fuerza, como si fueran un reflejo de aquéllos pero no acabaran de ser más que eso: una imagen y no un personaje nuevo.

Reconozco también que aunque el planteamiento me gustaba el hecho de que se desarrollara en un entorno rural le ha quitado puntos. Puede ser que me haya parecido más irreal o simplemente me haya aburrido más cuando describía el nuevo pueblo (dado que el antiguo quedó anegado por un embalse). No lo sé. Pero mi atención decrecía conforme iba pasando las páginas, quería que me gustara pero no me ha llegado.

Y es una pena, porque me gusta Berges. Me gustan sus novelas, su visión que tiene para contar historias de perdedores, de aparentes triunfadores anegados por su propio éxito, el estilo socarrón e inteligente que despliega para contar lo cotidiano pero siempre bañado de un punto de vista filosófico.

Además, qué queréis que os diga, Berges me cae bien. Así que esperaré a su siguiente libro para comprobar que tiene mucho que ofrecernos, aunque esperaba más con esta novela.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El ingenio y el estilo del autor.
Contras
  • La historia no atrae tanto como en sus otras novelas.
  • Esperaba más.

Namaste.

02
Sep
14

IMM (32)

Ha pasado ya mucho tiempo desde el último IMM. Sin embargo, y debido a que he sido una buena chica y me abstengo de comprar libros, os traigo el siguiente lote de libros que acaban de llegar a mi estantería:

IMM 32

¿Qué me quieres, amor?, Manuel Rivas. Adquisición gratuita debido al expurgo de una de las bibliotecas que frecuento (sí, qué pasa, frecuento más de una). Junto con el libro de Lobo Antunes me llamaron la atención lo suficiente como para llevármelos a casa. Es cierto que uno de los relatos que se incluyen en esta obra, La lengua de las mariposas, ya lo conozco. Supongo que muchos de vosotros también habréis visto en más de una ocasión la película homónima.

Del color de la leche, Nell Leyshon. Préstamo y descubrimiento de las manos de Pedro. Un libro del que sabía poco, que me acerqué con desconfianza… y no digo más. En breve la reseña.

La línea invisible del horizonte, Joaquín Berges. El último libro del escritor zaragozano. Gracias a Tusquets.

No entres tan deprisa…, António Lobo Antunes. Creo que fue en el Café Literario donde leí por primera vez el nombre de este autor. Lo vi en el montón del expurgo y se vino para casa.

Todo lo que hay, James Salter. Cómo son las cosas. Salter es uno de esos autores que he oído recomendar mil veces. Comentándolo con Pedro, fue él quien decidió comprar uno de sus títulos para probar. Después me lo prestó. Creo que voy a tener que pasarle mi lista de pendientes para ver si me va resolviendo la jugada.

Charles Dickens, Claire Tomalin. Ganado en el sorteo de Cargada de libros. La suerte me sonríe y pude hacerme con este título tan apetitoso de la que se considera la mejor biografía del británico. ¡Gracias Laura!

Esto es todo por el momento. Ojalá mantenga mi propósito de no adquirir más libros pero vistas las novedades de septiembre no puedo asegurar nada (un nuevo Marías, un nuevo Cărtărescu…).

Mientras tanto, disfrutad de vuestras lecturas, que ya huelen a otoño. ¿O son mis ganas?

Namaste.

01
Abr
14

Las tres bodas de Manolita, Almudena Grandes

Almudena Grandes regresa con la tercera parte de los Episodios de una Guerra Interminable. Como ya sabemos por sus anteriores episodios, los seis libros que componen esta serie tendrán como denominador común la época en la Las-tres-bodas-de-Manolitaque transcurren: desde la Guerra Civil a la posguerra.

En este caso, la trama se sitúa en la posguerra española, una época de represión y de dolor, en un país hundido por el hambre, la miseria y las consecuencias de un conflicto bélico que dividió al país.
La protagonista, como ya se adelanta en el título, es Manolita, una joven madrileña que acabará siendo apodada como la señorita Conmigo No Contéis. Una niña que aprenderá a ser mujer demasiado pronto.

A lo largo de toda la lectura no he podido evitar ir comparándola con sus predecesoras, no sólo porque conforman una parte de una serie mayor sino porque han sido mis últimas lecturas de la autora. Probablemente si no habéis leído Inés y la alegría y El lector de Julio Verne esta reseña se os haga aburrida. Pasad directamente al cuadro del final y listos.

La historia de Manolita comienza cuando se ve envuelta en un favor, el que tiene que hacerle a Antonio, su hermano, un comunista sobre el que pesa una orden de búsqueda y captura. Sin embargo, esto no es más que la punta del iceberg de una historia enorme: de política, pobreza y lucha, de amor y odio, de temas mundanos y utópicos. Una historia muy compacta, la más trabajada de las tres. En primer lugar porque se trata de una novela coral, en la que toman un importante protagonismo los personajes secundarios: como el Palmero o Eladia. Personajes con historias muy distintas, pero que se van enlazando como un eslabón al otro, y que visto desde perspectiva cobra mucho más sentido.

En segundo, porque aunque parte de una trama aparentemente menos atractiva, todo se une, todo está unido, y esta unión se hace a través de saltos temporales, de referencias al pasado y al futuro.

El lector, como ya ocurriera con Inés y la alegría, se ve empujado a una historia que, desde la primera línea ya está en marcha. Esto es: se abre el telón y los actores ya están hablando de temas con mucha chicha. Aunque al principio pueda parecer una complejidad añadida, consigue dejar pegado a las páginas de un lector que va adivinando de cada conversación de qué trata el asunto.

Había de todo, y todo valía mientras una excitación imprecisa, universal, corriera por las venas de los asistentes como un líquido brillante y espeso, capaz de hacer más brillante, más espesa su sangre.

Si a Inés y la alegría le veía pegas (las enumeraciones, la densidad de terminados capítulos, el completo cambio de espacio-tiempo) y a El lector de Julio Verne otras (infantilismo al tener como protagonista a un niño), aquí no puedo más que ser categórica: Las tres bodas de Manolita es un novelón. Una historia completísima que radiografía uno de los momentos más oscuros de la historia de España. Pero más allá del contexto histórico, Las tres bodas de Manolita es una historia de amor, por la familia, por los amigos; donde las emociones surgen en cada frase y en cada diálogo. Una de esas novelas que nos encogen el corazón, con las que cruzamos los dedos deseando que no ocurra lo que parece que es inminente.

Y es que, desde la mitad de la novela ya tenía la sensación de que se trata de una novela redonda, sin aristas, una novela bella, por el estilo que despliega Grandes, con una trama grande en la que relucen personajes pequeños; un libro compacto en el que cada personaje se une a los demás como las capas de una cebolla: hay que ir conociendo unos y otros hasta adentrarse en el interior de la hortaliza. Y después, cuando ya hemos terminado, echar un paso atrás para ver todas esas líneas de las tramas sueltas: todos esos personajes que conforman un todo.

Aunque parece sencillo no es fácil conseguir que la acción y el interés no decaiga en un momento, mantener la atención de un lector tras 700 páginas. Esto se debe, al equilibrio que se mantiene en el estilo en cada momento, en los cambios de registros cuando es necesario (si la historia de Manolita tiene varios vericuetos y saltos temporales, la de Isabel es puramente lineal).

Mi sensación es que Grandes vuelve a sus orígenes, esto es, a las historias de mujeres fuertes, que buscan sobrevivir de un modo u otro. Historias que recuerdan a Atlas de geografía humana: mujeres con personalidades muy dispares pero que tienen las cosas muy claras y que luchan por lo que quieren. Si con El corazón helado consiguió darle una vuelta de tuerca a una historia de amor, con Las tres bodas de Manolita subyuga a un lector que mantiene el corazón encogido y que se da cuenta de lo lista que es la madrileña.

Porque existen hambres mucho peores que no tener nada que comer, intemperies mucho más crueles que carecer de un techo bajo el que cobijarse, pobrezas más asfixiantes que la vida en una casa sin puertas, sin baldosas ni lámparas. Ella no lo sabía, pero yo sí.

Por mi parte, lo que sí que sé es que desde ahora va a ser mi novela favorita de Grandes. Una novela redonda.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El desarrollo de la historia de Antonio, Eladia, Manolita y el Palmero.

  • La brutal historia de Isabel Perales García. Tan dura como real.

  • ¡Por fin hay un listado de personajes al final del libro! ¡Gracias Tusquets!

Contras

  • El inicio puede parecer un poco apabullante. Pero no es para tanto.

  • Recomiendo que las leáis en orden, por las referencias de unas con otras.

Namaste.




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